El cubano ya puede ser dueño de casa y dejarla en herencia Raúl Castro pone en marcha otra reforma. La propiedad de un inmueble deja de ser del Estado y pasa a manos de los trabajadores. En Cuba hay un déficit de medio millón de casas que su gobierno no puede atender.
LOS OPOSITORES • Los disidentes Beatriz Roque (centro), Vladimir Roca (izq.) y René Gómez (der.) anuncian la creación del grupo Agenda para la Transición. Pasó ayer en La Habana.
Cuba comenzó ayer un proceso de normalización de viviendas estatales que tenían trabajadores como parte de sus prestaciones salariales y las cuales les serán dadas en propiedad a ellos o a sus herederos.
La normativa, disponible ayer en la página de la Gaceta Oficial, busca poner orden en un sector delicado de la realidad cubana y se suma a una serie de cambios dictados por el nuevo presidente Raúl Castro, orientados a hacer eficiente y más confortable el sistema comunista de la isla.
Durante décadas, las dependencias públicas ofrecían a algunos de sus empleados viviendas (a las cuales llaman “medios básicos”) que por contrato debían pasar a manos de los trabajadores en un período que oscilaba entre los cinco y 20 años.
En teoría, transcurrido ese tiempo, las personas se “quedaban” con la casa o el Estado se comprometía a otorgarles una similar en propiedad, pero el proceso se volvió caótico debido a la crisis de la construcción, las jubilaciones anticipadas, la burocracia y los fallecimientos de titulares, entre otros.
Muchas veces, el Estado no contaba con casas para cumplir sus convenios pero necesitaba la que tenía ese trabajador para su sucesor en el mismo puesto y la situación se volvía insostenible.
“La experiencia acumulada, la cantidad estimada de viviendas que arriban al término legal establecido para su desvinculación y la estrategia para la simplificación de trámites que se lleva a cabo, aconsejan la revisión para la desvinculación ... en aras de mejorar los términos de solución con procedimientos expeditos”, explicó la resolución firmada por el presidente del Instituto Nacional de Vivienda, Víctor Ramírez.
El déficit de viviendas es de medio millón y en este contexto obtener un trabajo para un contrato con una “vinculación” de vivienda era una solución en un país donde varias generaciones conviven bajo el mismo techo.
Con el argumento que querer evitar la especulación inmobiliaria, Cuba no tiene un mercado de compra y venta de edificios. Si una persona necesita “mudarse” de la casa de la cual es propietaria debe “permutar” con otro y recibir el visto bueno del Estado. Una operación que suele ocultar una transacción comercial.
Asimismo, la resolución especifica cómo se deberá proceder para agilizar la transferencia de las casas “vinculadas” que cumplieron el tiempo acordado de entre cinco y 20 años.
Igualmente, legitima a los herederos para que realicen el trámite de normalización y cuenten con su propiedad en unos dos meses. La Habana, AP
LOS CAMBIOS
Electrodomésticos • Desde el 1 de abril, los cubanos ya pueden comprar televisores, ollas, DVD y computadoras.
Alojamiento • Los cubanos también pueden hospedarse en hoteles internacionales exclusivos para extranjeros.
Celulares • Los cubanos pueden adquirir su teléfono móvil, aparato que era usado por turistas y algunos trabajadores.