El socialista José Luis Rodríguez Zapatero fue elegido ayer presidente del Gobierno español para un segundo mandato en una votación en el Parlamento, en la que obtuvo una mayoría simple, sólo con el respaldo de los diputados de su grupo.
Zapatero recibió 169 votos a favor, 158 en contra y 23 abstenciones, lo que le convierte en el primer jefe del Ejecutivo español que tras ganar su partido las elecciones no es ratificado en el Congreso de los Diputados por mayoría absoluta (176 votos de un total de 350 escaños).
La falta de una mayoría absoluta en el Parlamento le obligará a buscar apoyos puntuales con las demás fuerzas políticas, aunque no descartó tampoco llegar con alguna a un acuerdo estable.
Al igual que en la primera ronda, ayer votaron en contra todos los diputados del conservador Partido Popular (PP), principal opositor con 154 escaños, los tres representantes de ERC y Rosa Díez, la ex socialista que se estrena en el Parlamento como la única diputada del partido Unión, Progreso y Democracia.
Los grupos minoritarios, incluidos los nacionalistas catalanes (CiU) y vascos (Partido Nacionalista Vasco), se abstuvieron.
Tras proclamar que en este segundo mandato pretende llevar a la práctica su “idea de España”, con el diálogo como “su pauta esencial de comportamiento”, Rodríguez Zapatero (47), propuso a las demás fuerzas políticas la consecución de pactos en asuntos esenciales, con una mención especial al PP, como “principal partido de la oposición”. Dijo que buscará pactar “una estrategia antiterrorista compartida por todos para vencer a ETA”, la renovación de los órganos de la justicia, los principales asuntos de la Presidencia española de la Unión Europea el 2010, y la modernización de la Administración de Justicia.
Se comprometió a hacer frente a los efectos de la crisis económica mundial “con urgencia, con medidas de alcance coyuntural y reformas”. Madrid, EFE