El presidente Evo Morales se pasa la vida quejándose del maltrato que recibe del periodismo boliviano. Podría consolarse pensando que, en cambio, tiene de su lado a la prensa del resto del mundo.
Quizá sea porque están lejos, lo cierto es que la mayoría de los periodistas internacionales creen que Evo Morales es lo mejor que le podía pasar a Bolivia. Para llegar a esa conclusión les basta ver la foto del Presidente, y concluyen que era el rostro que Bolivia necesitaba poner en la presidencia.
El problema, como se sabe, es que no se trata de rostros. Si así fuera, David Choquehuanca tendría que ser el mejor canciller de la historia de Bolivia. Y ciertamente no lo es.
Pero el de Evo Morales es un gobierno afortunado no solamente por el unánime apoyo que recibe de los periodistas que viven lejos. Es afortunado también porque no tiene opositores. O por lo menos, no tiene en frente una oposición coordinada.
Algunos dicen que eso es bueno, porque así el gobierno durará los cinco años que debe durar y cuando termine estará totalmente cocinado en su propia salsa de ineptitud. Si se fuera antes, dice este razonamiento, habría el riesgo de que vuelva.
Si hubiera una oposición coordinada, el Presidente tendría que cuidarse mucho de las cosas que dice. Por ejemplo, hubiera evitado decir en noviembre, cuando lanzaba el “Bono Dignidad”, que le parecía injusto que los narcotraficantes y contrabandistas no tuvieran jubilación. Una oposición inteligente y coordinada hubiera hecho un festín de esa declaración, de la que, sin embargo, el propio periodismo boliviano, que supuestamente lo odia, no mencionó una palabra.
Los narcotraficantes que el Presidente conoce son, por supuesto, aquellos que están en la base de la pirámide de este multimillonario negocio. Al fin y al cabo sólo hacen pasta base. Son simples pisa-cocas. Y quizá viven muy mal. Por ello el Presidente pidió una compensación para ellos. Muchas cosas se podría decir de aquella declaración del Presidente.
Es afortunado el gobierno porque la oposición, de la que él se queja tanto, dejó pasar la pieza más jugosa que ha surgido en contra de un gobierno. El vocero presidencial Álex Contreras, todavía en el cargo, escribió y leyó esta frase en su carta de renuncia:
“Al cumplirse más de dos años de gobierno y ante la difícil coyuntura que atraviesa el país, necesitamos unidad de la patria antes que división, diálogo con todos los sectores antes que violencia, libertad de expresión antes que censura, transparencia antes que hechos de corrupción, gestión antes que desinformación”.
Y se fue para demostrar que él está en contra de lo que está haciendo el gobierno, mencionado en esa lista. La frase es el más apretado informe de mitad de gestión de un gobierno. Hecho por el Vocero de la Presidencia todavía en el cargo.
Nadie ha repetido la frase en la Tv como hubiera hecho, por ejemplo, algún asesor de comunicación atento a lo que puede perjudicar al rival. Pero no pasó nada. El gobierno decidió olvidar la renuncia de Contreras y el perverso periodismo boliviano decidió hacer lo mismo. El periodismo internacional, por supuesto, ni siquiera mencionó el tema.
Quizá el gobierno piensa que el periodismo boliviano lo odia porque informa de todo lo que hace. De casi todo.
*Humberto Vacaflor G. es periodista.
Contra el mal humor, sonría
Yo estoy de mal humor, usted también. ¿Por qué tanta bilis colectiva? Pongo algunos ejemplos. Uno tiene que viajar con urgencia y cualquier grupo protestatario semisalvaje le bloquea la carretera. Miles de personas quedan tiradas en la cuneta de los caminos.
Esclavitud y cosas peores
Hablar de esclavitud en Bolivia es, en el mejor de los casos, un mal manejo del lenguaje. Esa situación sólo es posible si la misma es no sólo tolerada o apañada por el Estado, sino reconocida por éste. La esclavitud sólo es posible si la propiedad de una persona sobre la otra es reconocida y por tanto protegida por el Estado.
Ojito con el IPC
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha decidido realizar el cambio de año base del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide la inflación. En el ambiente florentino que impera en Bolivia, donde la desconfianza es la moneda común y la conspiración está debajo de cada piedra, esta decisión gubernamental genera múltiples sospechas.
Las UFV y la inflación
Las autoridades financieras y monetarias, de manera poco responsable, han anunciado públicamente que la ciudadanía debería cambiar sus depósitos en dólares norteamericanos, para convertirlos en Unidades de Fomento a la Vivienda (UFV), debido a que el Gobierno continuará con su política de “fortalecimiento” del boliviano.
La comunidad mestiza
Nada que pueda parecerse a un espejo negro, nada que sea un cuenco sin ojos. Sólo algo que, como el agua, nos ayude a vivir. Si hemos decidido entregarnos al delirio y razonar sin razones y nos hemos atrincherado como fieras en aquello que nos sujeta a las barras de la locura colectiva, es que simplemente hemos decidido negarnos a nosotros mismos. Negarnos como sociedad, negar nuestro futuro.
Textualismo constitucional
La creación del Tribunal Constitucional fue uno de los avances más significativos de la historia democrática del país. Permitió reactivar la jurisdicción constitucional y alentar una pedagogía orientada a preservar el Estado de Derecho y garantizar los derechos fundamentales.