Bush defiende la decisión de mantener tropas en Irak El Presidente estadounidense dijo que los iraquíes están asumiendo más responsabilidades sobre su seguridad. El retiro de tropas cesará en julio.
En defensa de su decisión de frenar todo retiro de soldados estadounidenses de Irak después de julio, el presidente George Bush declaró que los iraquíes están asumiendo mayor responsabilidad por la seguridad de su futuro.
Estados Unidos seguirá a la ofensiva, apoyará a las fuerzas de seguridad iraquíes y pasará a un papel de vigilancia, afirmó Bush, en un nuevo esfuerzo por conquistar apoyo para la impopular guerra. El mandatario aprovechó su mensaje radial del sábado para promover su política de guerra, pese a que su tasa de popularidad bajó a su menor nivel (28 por ciento) según una encuesta de AP-Ipsos esta semana.
El Presidente sostuvo el jueves que seguirá el consejo de su comandante supremo en Irak, el general David Petraeus. Después de que concluya la actual reducción de fuerzas estadounidenses en julio, Petraeus quiere una pausa de 45 días para evaluar la seguridad, seguida de un período indefinido para revaluar el nivel de fuerzas en Irak, donde los nuevos estallidos de violencia extremista amenazan socavar los progresos en la seguridad.
“Le he dicho que tendrá el tiempo que necesita para hacer su evaluación”, indicó Bush.
Esa posición garantiza una fuerte presencia militar de EEUU en Irak durante el resto de su presidencia, mientras la guerra avanza hacia su sexto año. Los 160.000 soldados actuales se reducirán a 140.000 hasta julio.
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, señaló que ya no cree, como dijo hace algunos meses, que fuese posible reducir la cifra a 100.000 soldados para fines de este año.
Los demócratas han censurado a George W. Bush porque, a su juicio, no dice exactamente qué condiciones permitirían a los soldados retornar más pronto.
“Quedan serios y complejos desafíos en Irak. Pero con el refuerzo se ha producido un giro estratégico”. Agregó que hace 15 meses, Al-Qaeda usaba bases en Irak para matar a los soldados y “aterrorizar a los iraquíes”. “Hoy hemos puesto a Al-Qaeda a la defensiva, y estamos trabajando para asestarle un golpe decisivo”, aseguró. Washington, AP
Irán es la nueva preocupación
Los recientes episodios de violencia en Basora (sur iraquí) convencieron a la administración de George W. Bush de que Irán, y no Al-Qaeda, es ahora la principal amenaza a sus intereses en Irak, afirmó ayer el diario The Washington Post.
El periódico, que cita a un alto funcionario que se mantuvo en el anonimato, asegura que esa opinión determinó una amplia revisión de la política de EEUU en la región e hizo que el secretario de Defensa, Robert Gates, se refiriera a la “maligna” influencia de Irán en la zona.
En su visita a Washington, el general David Petraeus, jefe militar en Irak; y el embajador Ryan Crocker apenas mencionaron a Al-Qaeda en Irak, pero se refirieron extensamente a Irán, señala el diario. Con “Al-Qaeda en retirada y desorganizada vemos otros obstáculos que estaban ocultos (...) las milicias armadas por Irán son ahora la mayor amenaza al orden interno”, dijo el funcionario. Washington, AFP