Resistirse a un robo es exponer la vida Según la Policía, si una persona se niega a cooperar con el delincuente que se le enfrenta para quitarle un celular, la billetera o la cartera, recibirá una respuesta violenta, y podría encontrarse incluso con la muerte.
“Más vale un cobarde vivo que un valiente muerto”, respondió el jefe de la División Propiedades de la fuerza anticrimen, mayor Miguel Rivera, al responder sobre cómo deben actuar las personas ante un asalto o un robo.
Cuando una persona se resiste a dar sus pertenencias a un delincuente que la tiene amenazada, está en riesgo de perder la vida, según la visión de la Policía.
“Generalmente, la violencia está en directa proporción con la resistencia que ponga la víctima. No vale la pena arriesgar la integridad física por un celular, por ejemplo”, aseveró Rivera.
El sábado 5, a un joven le dislocaron la rodilla, en El Prado (La Paz) a las 21.00, cuando corría detrás de un presunto antisocial que le quitó su celular. La enamorada de la víctima fue amenazada por el mismo agresor.
El director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Adolfo Espinoza, afirmó que en la mayoría de los casos los antisociales acechan a los jóvenes que salen en las noches y caminan con el celular en la mano y con otros objetos expuestos.
Pues según el mayor Rivera, el delincuente “es un sicólogo empírico, detecta situaciones emocionales de las personas como en el caso de las mujeres que hablan por sus celulares en las calles”.
Hace dos semanas, una mujer que volvía a su casa del trabajo fue asaltada por dos delincuentes. Los mismos le quisieron quitar su cartera, pero ella se resistió a dársela, lo que provocó la ira de los antisociales, quienes la estrellaron contra la pared y luego la patearon en el piso hasta lograr quitarle la cartera.
La mujer resultó con la pelvis y tres costillas rotas. Actualmente camina con dificultad.
El coronel Espinoza recomendó ser perspicaz en todo momento, “estar atento ante una situación sospechosa de alguien que camina por detrás o se para y vigile. Lo más importante es no ser confiado con nadie”.
Hace dos meses aproximadamente, un joven de 30 años fue asaltado por un grupo de seis pandilleros, quienes lo rodearon y le amenazaron con cuchillos.
El joven no puso resistencia y dejó que le roben todo. Los delincuentes le quitaron sus zapatos, su pantalón, su celular y su billetera y luego escaparon.
Espinoza recalcó que lo ideal es que luego de que una persona sea víctima de un robo y se detenga al antisocial, “debe ponerse como querellante del caso, sólo así se podrá llevarlos a la cárcel”.
Rivera, por su parte, anunció que se harán operativos en el eje central de La Paz para dar con los asaltantes de transeúntes.
PREVENCIÓN
Pertenencias • El coronel Espinoza recomendó a la gente no exponer celulares ni otros objetos de valor en las calles, pues los antisociales observan el mínimo descuido.
Delincuentes • El mayor Rivera advirtió que los delincuentes echan a la ropa algún tipo de líquido para distraer a sus víctimas y luego robarles.
Testimonios
“Yo me resistí y abracé mi cartera”
“Una noche, hace dos semanas, yo llegaba a mi casa después de ir a trabajar. Eran como las siete de la noche y, cuando estaba a dos casas de la mía, paró un vehículo blanco, bajaron de él dos hombres y me quisieron quitar la cartera. Yo me resistí, abracé mi cartera contra mi pecho, pero eso creo que les enfureció más, porque me estampillaron contra la pared.
En ese momento no sentí nada, pero luego descubrí que me rompieron la pelvis.
Una vez en el suelo, me empezaron a golpear muy fuerte, aprovecharon que yo estaba muy herida y se llevaron mi cartera en el mismo coche. Luego de eso salió mi hijo porque seguro escuchó mis gritos y ya no pudo levantarme del suelo. Me dolía todo mi cuerpo y no podía moverme. En el hospital, el médico me dijo que tres de mis costillas estaban rotas y la pelvis también. No se pudo dar con los delincuentes hasta ahora y no es la primera vez que pasa en la zona”.
“Estaban con cuchillos; les di todo”
“A la medianoche de un sábado dejé a mi chica en su casa, quería tomar un taxi pero no aparecía en ese momento, así que comencé a bajar a pie por las calles. Esa zona estaba vacía, y de pronto aparecieron seis chicos, eran todos jóvenes, me rodearon y me amenazaron con cuchillos, porque todos estaban armados. Me dio miedo y dejé que me robaran todo. Me dejaron sin zapatos, sin mi jean, se llevaron mi celular, mi billetera, mis llaves. Más bien no me golpearon para nada, uno de ellos sólo me empujó. Yo caí al suelo y no me moví para nada, porque creía que si lo hacía me iban a meter un cuchillo en mi cuerpo. Después, sólo los vi correr hacia abajo, tenían pantalones anchos, se reían y se hacían la burla. Yo tomé un radiotaxi y me fui hasta mi casa. Esa noche yo era una más de sus víctimas, porque seguro que iban buscando a otras personas más por las calles para asaltarles y hacerles lo mismo que a mí”.
“A mi chico le dislocaron la rodilla”
“El sábado me tenía que ver con mi chico en la Plaza del Estudiante. Eran las nueve de la noche. Cuando yo iba a cruzar la calle para darle encuentro, vi que un joven se acercó a él en cuestión de segundos y le quitó el celular. Al ver eso, empecé a correr detrás del ladrón, mi chico corría por atrás, pero de pronto apareció otro joven detrás de mi chico y le dio una patada en la rodilla y se quedó tendido en el piso. Mientras yo corría, apareció el mismo y me dijo que, si seguía corriendo, me iba a pasar algo más a mí. Yo me detuve, miré hacia atrás y volví para ayudar a mi novio. Lo más sorprendente de todo es que ese momento habían muchas personas en ese lugar y no hicieron absolutamente nada para ayudarlo. Los dos delincuentes escaparon hacia la calle Batallón Colorados y desaparecieron. Después, fuimos al hospital y los médicos diagnosticaron que su rodilla estaba dislocada. Él está mejor, pero camina con dificultad”.