Gerard (der.) de Liverpool se anticipa en la jugada al contrincante Kolo Toure de Arsenal, en el choque inglés que jugaron la revancha de los cuartos de semifinal de la Champions.
El fútbol inglés se recupera en la Liga de Campeones del sonado fiasco de su equipo nacional, una selección que perdió el tren de la Eurocopa 2008 y que trata, ahora, de recuperar la chispa de la mano del italiano Fabio Capello.
Los números hablan. El desenlace de los cuartos de final de la "Champions", con presencia inglesa a tres bandas para las semis, pone de relieve la indiscutible calidad "British" en este deporte, pero plantea, a la vez, una pregunta de difícil respuesta: ¿Por qué, en un país en el que se generan clubes ganadores, no cuaja su combinado nacional?
El toque británico se aprecia con un simple repaso a las recientes eliminatorias europeas: en la superioridad abrumadora del Manchester United, nada menos que ante el Roma; en la efectividad del Chelsea en sus lances con el Fenerbahce; y en el espectáculo de fútbol con mayúsculas que desplegaron el Arsenal y el Liverpool.
Una realidad es que la "Premier" ha extrapolado su atractivo a la presente edición de la "Champions", donde se ha garantizado un fútbol de calidad con con presencia de ingleses. EFE