Matan a 2 policías tras robar una joya Tres sujetos dispararon a quemarropa contra los tres efectivos del orden. Uno de ellos logró salvar su vida. Hay cinco detenidos y la Policía realiza rastrillajes en la zona.
TRABAJO • Efectivos policiales limpian el lunes
la sangre de la oficina en la que mataron a dos policías.
Un grupo de delincuentes atacó a balazos la Comisaría Policial del estadio Tahuichi Aguilera de Santa Cruz, asesinó a dos policías y dejó herido a un tercero. La arremetida se produjo el domingo y tuvo el objetivo de rescatar a un jefe pandillero conocido como El Valluno, luego de que éste fuera arrestado supuestamente por robar una cadena de plata a la novia de otro pandillero.
El hecho sucedió a las 22.00 del domingo. Los policías Edmundo Gramajo (53) de Chuquisaca y Rubén Apaza (24) de La Paz fallecieron instantáneamente luego de recibir impactos de bala en el rostro y en el pecho. El herido con dos proyectiles de bala en la pierna izquierda es el potosino Rolando Reynaga (22).
A esa hora, una mujer llegó hasta la Comisaría Policial No. 1, ubicada en inmediaciones del estadio Ramón Tahuichi Aguilera, para denunciar que dos sujetos le habían arrancado un collar de plata y que los mismos bebían a esa hora en una discoteca de la avenida Cañoto.
Ante la denuncia, efectivos de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) acudieron a la zona y procedieron al arresto de Víctor Alcoba y Rember Velasco. Ambos sospechosos fueron conducidos a la Comisaría y encerrados en una celda.
Según el Comandante de la Policía Departamental, coronel Enrique Urquidi, uno de los detenidos llamó por celular a sus compañeros y les dijo que vayan a rescatarlo, ya que en el recinto policial también estaba El Valluno, un delincuente prontuariado. Al momento del arresto, los policías no procedieron a quitar las pertenencias de los sospechosos, entre ellas el celular.
Fue entonces que cuatro individuos llegaron en una motocicleta y en un vehículo, irrumpieron violentamente el lugar, dispararon a los efectivos sin darles tiempo a que reaccionen. En la balacera cayeron Gramajo y Apaza, abatidos con tres tiros cada uno, mientras que Reynaga se salvó porque pudo ocultarse tras una mesa y sacar su arma para responder al fuego cruzado.
Urquidi calificó como un hecho inédito el ataque a la Policía y dijo que no descansarán “hasta dar con los agresores y sentar un precedente para que estos crímenes no queden impunes”.
Asimismo, el viceministro de Seguridad Ciudadana, general Alberto Castillo, calificó de repudiable el crimen e instruyó a la Policía que se haga las gestiones necesarias para dar con los autores lo más antes posible.
Ayer por la tarde, el coronel Urquidi informó que en 42 operativos realizados por la fuerza del orden se aprehendió a Jorge Silvestre, alias El Silvestre, sin embargo no fue presentado ante los medios de comunicación.
Explicó que por los datos que dio Silvestre, el autor del asesinato es Víctor Alcoba Ávalos, hermano de Jimmy Alcoba Ávalos (El Valluno). La Policía intensificará el rastrillaje en toda la ciudad de Santa Cruz.
Efectivos policiales detuvieron también a Jorge Rueda, Daniel Jaldín y a dos más apodados El Cocacho y El Cachorro.
Castillo aseveró que no descansarán. Por su parte, la fiscal que sigue las investigaciones, Doris Rivero, informó que por lo delicado del asunto guardarán en reserva los datos preliminares de las requisas. Redacción Santa Cruz
LAS VÍCTIMAS
Edmundo Gramajo • Era oriundo de Sucre (Chuquisaca), tenía 53 años de edad. Estaba casado y dejó en la orfandad a cinco hijos. Tenía 30 años de servicio en la Policía y le faltaban sólo dos años para jubilarse de la institución del orden. Falleció por un traumatismo encefalocraneano, producto del ingreso de dos proyectiles.
Rubén Apaza Mamani • Nació en la provincia Omasuyos del departamento de La Paz, tenía 24 años de edad, era soltero y contaba con cuatro años de servicio en la Policía. Ayer, el cuerpo de Apaza iba a ser trasladado a La Paz para ser enterrado. Ambos fallecidos fueron velados en los salones del 110.
Rolando Reynaga • Tiene 22 años de edad. Tras recibir los impactos de bala, tanto en la pierna como en el brazo, fue trasladado a la clínica “Cardenal Maurer” de la ciudad de Santa Cruz. Se encuentra bajo una fuerte custodia policial y sólo puede tener contacto con sus familiares. Fue intervenido quirúrgicamente y se recupera.