La nueva tecnología aplicada al deporte, que permite las zapatillas de atletismo más ligeras del mundo (92 gramos, clavos incluidos), bañadores mágicos que actúan como flotadores, o camisetas tan ajustadas y aireadas que respiran como la piel de los atletas, es un buen motivo para reflexionar sobre la influencia real de la indumentaria en el deportista.
Un lector, después de ahondar ayer en el tema del tecnodoping con el suplemento Marcas, se preguntaba si estos productos podrían hacer el "milagro" con los deportistas bolivianos, es decir, colocarlos en los primeros planos del deporte mundial.
Una respuesta a esa duda puede estar dentro de la misma información del suplemento deportivo de La Razón. Jay Meschler, ingeniero de la casa Nike, dice allí que "nadie piensa que los récords los batieran las zapatillas, sino sus piernas", refiriéndose al inolvidable Michael Johnson.