La oposición política en el Congreso demandó al presidente, Evo Morales, evitar la violencia el 4 de mayo en Santa Cruz, ordenando a sus bases sociales que no se trasladen a la capital oriental para frenar el referéndum sobre el estatuto autonómico.
“El Presidente no puede seguir propiciando a sus bases cocaleras que se levanten en armas y vayan a una confrontación en Santa Cruz; esto es inaceptable”, cuestionó el senador de Podemos Luis Vásquez Villamor.
El dirigente de los cocaleros del Chapare, Julio Salazar, dijo que el martes se decidió el traslado de cocaleros, regantes y campesinos a la capital oriental, con el fin de bloquear la consulta sobre el estatuto autonómico.
En opinión del diputado del MNR Mario Justiniano, estas actitudes deben deponerse, y sostuvo que ésta es una decisión del propio Presidente, como dirigente máximo de los cocaleros del Chapare. “No creo que los cocaleros muevan un solo dedo si el Gobierno no les autoriza. El Presidente también es el jefe de los cocaleros y no puede alegar desconocimiento (de la decisión anunciada)”, afirmó Justiniano.
No obstante, el dirigente nacional del MAS Gerardo García descartó la existencia de una resolución orgánica para el traslado de bases masistas a Santa Cruz y recordó que la decisión, por el momento, es no participar del proceso del 4 de mayo.
“Sabiendo que es ilegal esta consulta, en muchas zonas no se permitirá la apertura de colegios”, explicó. El dirigente masista cruceño Édgar Rivero calificó el anuncio de Salazar como “un acto de solidaridad”, pues el sector social se opone a la consulta.
Vásquez dijo que, si se concretara la movilización cocalera, sería una “falta de respeto a la vida”.