La Corte Suprema ratificó ayer el método más común de inyección letal, lo que deja expedito el camino para que todo Estados Unidos reanude las ejecuciones que habían quedado interrumpidas durante casi siete meses.
Por votación de 7-2, los jueces rechazaron un cuestionamiento constitucional al procedimiento de ejecución en el estado de Kentucky, que emplea tres fármacos para sedar, paralizar y matar a los condenados a muerte. Treinta estados usan métodos similares.
El Gobernador de Virginia levantó la moratoria de su estado a las ejecuciones dos horas después del fallo del tribunal.
“Coincidimos en que los solicitantes no han cumplido con su obligación de demostrar que el riesgo de dolor por la administración inadecuada de un procedimiento de inyección letal aceptablemente humano, y la imposibilidad de adoptar alternativas no puestas a prueba, constituyen un castigo cruel e inusual”, dijo el titular de la Corte Suprema, John Roberts, en una opinión que recibió sólo tres votos. Otros cuatro jueces coincidieron con la decisión.
La opinión de Roberts dejó abierta la posibilidad de otros cuestionamientos a la inyección letal si un estado se negara a adoptar un método alternativo que redujese significativamente el riesgo de dolor agudo.
Los jueces Ruth Bader Ginsburg y David Souter disintieron.
Las ejecuciones están interrumpidas desde septiembre, cuando el tribunal aceptó oír el caso de Kentucky. Cuarenta y dos personas fueron ejecutadas durante la gestión 2007 entre más de 3.300 condenados a muerte. Washington, AP