La verdad es que empecé a escribir esta columna recordando a Julio Iglesias, sin embargo, un par de comentarios de analistas televidentes, esos dijei de la ciencia política, me obligaron a enrumbar el teclado hacia el tema favorito de propios y extraños: la política en tiempos de cambio y desventura. Y, la política viene otra vez con fechas fatales. Y como siempre, cada hito tiene su fetichismo. El domingo 4 de mayo es, para algunos, una afrenta a la unidad nacional y, para otros, una afirmación de libertad. Pura retórica, es cierto, pero cada vez menos insulsa, cada vez menos irrelevante, cada vez más decisiva. Porque el verbo va definiendo amigos y enemigos, va dibujando probables campos de batalla.
Y la retórica política empieza a mezclarse con la jerga militar y el cálculo da paso a la estrategia y las bases de apoyo son sustituidas por grupos de choque. Inclusive a alguien de las filas del oficialismo se le ocurrió decir que ese primer domingo de mayo no se dictaría toque de queda sino que los sectores populares organizarían un “estado de sitio social”. Y lo peor de todo es que no lo dijo con carcajada de yapa, sino con la debida circunspección de comisario de escuela, eso que antes llamábamos bedel. Y como bedeles organizados preparan los del bando opositor una “guardia civil” en medio de jerga belicista y confección de uniformes. Ah, pero todos se llenan la boca de la palabra diálogo, aunque ninguno da el primer paso porque quizás prefiere lanzar la primera piedra. Y así las cosas transcurren mientras sube la temperatura y si uno mide el conflictómetro, puede llegar a la conclusión a la que arribó un intelectual de aquellos que dijo que en esta época vivimos ya no la anomia social, sino la anomalía.
Sobra material para esbozar una sonrisa más allá del dramatismo que inunda los noticieros con esa estética más cercana a Apocalipsis Now que a Sena Quina. Y no es que se trata de minimizar los sucesos. Pero hay que convenir que vivimos esas dos facetas de la vida al mismo tiempo, en una sociedad que ha hecho de la fiesta y del conflicto su manera de ser y estar en el mundo. Con todo, más allá de la altisonancia y de la parafernalia, está claro que, si se impone el mero cálculo racional, los actores políticos deberán sentarse el lunes 5 a negociar, apenas se les pase la resaca. Porque a estas alturas del asunto, el masismo necesita la aprobación de la nueva Constitución si quiere continuar con su “revolución democrática y cultural” a través de la reelección de Evo Morales y para ello puede dar marcha atrás en todos los artículos excepto en aquel que habilita al presidente a intentar su reelección inmediata. De igual manera, el regionalismo cruceño necesita esa misma norma constitucional para que sus estatutos no se queden en papel y se conviertan en institucionalidad porque, así como están las cosas y las normas, es difícil que el referéndum sea algo más que una hora cívica.
En otras palabras, si cada uno opta por su propia victoria estará cerrando el círculo vicioso de la derrota colectiva a la que parecemos estar empujando todos, más por desconcierto que por tozudez. Aprendices de brujos que les llaman unos, complejidad del proceso que le dicen otros. En todo caso, ausencia de liderazgo, porque nadie puede negar que nos sobra sociedad. Para bien o para mal, como cantan en los boleros.
*Fernando Mayorga es sociólogo.
Chávez, némesis de las FARC
Chávez, impetuosamente, como es su estilo, levantó su celular global y llamó a un jefe de la guerrilla colombiana FARC, pero los servicios de inteligencia captaron la llamada y detectaron el punto de recepción, en territorio ecuatoriano, cerca de la frontera colombiana.
Más sabe el diablo...
Se puede estar o no de acuerdo con las ideas de Filemón Escóbar, pero hay que reconocer la tozudez con que las defiende. Sin tapujos ni pelos en la lengua. A golpes, incluso. Por eso, nadie puede decir que “el Filipo” es reaccionario, oligarca u hombre de derecha o de la derecha.
Decálogo de malos gobiernos
No dan pierna los 10 mandamientos que el fallecido Charlton Heston, en el rol de Moisés, trajera del Monte Sinaí. Ni especular con Mel Brooks, de que eran tres las tablas que el profeta bajó y se le cayó una, soterrando cinco preceptos: quizá uno enviaba al infierno a los adulones; otro, cínico, era "no desear la mujer del prójimo, en vano",
Escándalo en Ascó
El director y el jefe de protección de la central nuclear de Ascó han sido destituidos por el escandaloso incidente ocurrido en la central el pasado mes de noviembre. Los responsables de la planta consideraron una fuga radiactiva a la atmósfera como un incidente menor, pero el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) decidió la semana pasada que estamos ante uno de los cuatro incidentes más graves de la historia de las nucleares en España.