Chávez, impetuosamente, como es su estilo, levantó su celular global y llamó a un jefe de la guerrilla colombiana FARC, pero los servicios de inteligencia captaron la llamada y detectaron el punto de recepción, en territorio ecuatoriano, cerca de la frontera colombiana.
En un rápido desplazamiento, las Fuerzas Armadas colombianas atacaron con helicópteros y dieron muerte al hasta entonces esquivo jefe guerrillero Raúl Reyes, dándole muerte y provocando un incidente internacional. Hasta allí llegó el papel de Chávez.
También Chávez exhortó a los gobiernos del mundo a “reconocer” a las FARC como “fuerza insurgente” y no como bandidos que asesinan, secuestran y están asociados con mafias de la droga.
Sólo ha conseguido que en muchas ciudades del mundo se realicen manifestaciones de repudio a la narcoguerrilla. El errático presidente venezolano presentó a las FARC una petición para que libere a las docenas de secuestrados, gestión que, según dijo, era un gesto humanitario. Los narcoguerrilleros dejaron en libertad a cinco, entregándoselos a Chávez, y ello sólo sirvió para que el mundo conozca por sus relatos el horror de esas prisiones escondidas en la maraña de la selva.
Chávez incluyó en su fracasada gestión a la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt. El veterano jefe de la banda, Manuel Marulanda, fue sordo al pedido humanitario del mandatario venezolano, mientras se teme que la desfalleciente secuestrada francocolombiana esté muriendo lentamente ante la indiferencia del anciano Marulanda y al despreciado Chávez.
En su grosero entrometimiento en vidas y destinos de políticos y naciones, Hugo Chávez se ha convertido en la némesis de la organización narcoguerrillera FARC, exponiéndola al escarnio global y su posible autodestrucción.
“Chávez se ha convertido en la némesis de la organización FARC, exponiéndola al escarnio global y su posible autodestrucción”.
* Ted Córdova-Claure es periodista boliviano y escribe desde EEUU. tedcordova@gmail.com
Como en los boleros
La verdad es que empecé a escribir esta columna recordando a Julio Iglesias, sin embargo, un par de comentarios de analistas televidentes, esos dijei de la ciencia política, me obligaron a enrumbar el teclado hacia el tema favorito de propios y extraños: la política en tiempos de cambio y desventura. Y, la política viene otra vez con fechas fatales.
Más sabe el diablo...
Se puede estar o no de acuerdo con las ideas de Filemón Escóbar, pero hay que reconocer la tozudez con que las defiende. Sin tapujos ni pelos en la lengua. A golpes, incluso. Por eso, nadie puede decir que “el Filipo” es reaccionario, oligarca u hombre de derecha o de la derecha.
Decálogo de malos gobiernos
No dan pierna los 10 mandamientos que el fallecido Charlton Heston, en el rol de Moisés, trajera del Monte Sinaí. Ni especular con Mel Brooks, de que eran tres las tablas que el profeta bajó y se le cayó una, soterrando cinco preceptos: quizá uno enviaba al infierno a los adulones; otro, cínico, era "no desear la mujer del prójimo, en vano",
Escándalo en Ascó
El director y el jefe de protección de la central nuclear de Ascó han sido destituidos por el escandaloso incidente ocurrido en la central el pasado mes de noviembre. Los responsables de la planta consideraron una fuga radiactiva a la atmósfera como un incidente menor, pero el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) decidió la semana pasada que estamos ante uno de los cuatro incidentes más graves de la historia de las nucleares en España.