AGNES VAN ARDENNE, ex ministra de Cooperación Internacional de Holanda.
La ex autoridad encabezó una visita al país del Instituto Neerlandés para la Democracia Multipartidaria y durante su estadía habló con La Razón sobre la coyuntura política boliviana.
¿Cómo ve la situación del país?
Lo que vemos actualmente en Bolivia es que está en camino hacia la democracia, que por cierto no es nada fácil, algunas veces es doloroso. En este nuevo gobierno, con estos nuevos movimientos políticos, quieren cambiar todo el sistema social, el sistema político, el sistema fiscal, y entonces esto significa que toda la sociedad está dentro de estos cambios y estos cambios no apoyan siempre los intereses de todos, algunas veces lo que ellos hacen está a favor de cierto grupo, entonces eso puede crear confrontaciones y depende del Gobierno encontrar el camino para resolver estos conflictos, resolver las confrontaciones y solamente existe un camino y éste es el diálogo en paz.
El diálogo no parece fácil...
No es fácil, pero la política nunca ha sido fácil. Ser un político es difícil, ser ministro o Presidente también es difícil y usted tiene que combinar los diferentes intereses, desde las personas que se transportan, los transportistas, los movimientos de las mujeres, campesinos, etc... ¿Cómo lo pone todo esto junto? No es fácil, pero no nos podemos escapar sin empezar el diálogo, los políticos tienen que encontrar soluciones, porque los bolivianos pidieron cambio, pero eso toma tiempo.
Aparentemente se ha perdido la confianza. En estas circunstancias ¿es posible el diálogo?
Siempre es posible, creemos que los líderes tienen que tomar las iniciativas. No es fácil, pero lo que yo sé es que las personas no quieren confrontación y, entonces, el diálogo es la única opción.
¿Cómo analiza los dos procesos que está viviendo el país?
No estamos para analizar o tomar una posición, nosotros somos neutrales, no estamos a favor ni en contra de la Constitución o de la autonomía, éste es un borrador que está escrito y eso depende de los bolivianos para tener su propio camino, nosotros sólo estamos apoyando una democracia en paz, que esté construida con el diálogo.
La Iglesia no ha podido llevar adelante el diálogo...
Hay tal vez otros compañeros que son neutrales para facilitar este diálogo, ellos no pueden hacer diálogo, pero pueden facilitar.