En el oriente se registra otro lío por la tierra Según reportes de la Central Indígena Paikoneka, de San Javier, más de 25 chiquitanos son retenidos en contra de su voluntad en la TCO Monteverde, por una persona que se declara propietaria del predio.
BLOQUEO DE VÍAS • Grandes piedras cierran la Carretera 9, en la provincia Cordillera. Esta imagen es del miércoles.
La dirigencia de la Central Indígena Paikoneka, de San Javier, Santa Cruz (CIP-SJ), denunció ayer que más de 25 de sus miembros fueron secuestrados por Ives Pereira Carballo, quien reclama la propiedad de parcelas en la Tierra Comunitaria de Origen (TC) Monteverde, hasta donde había llevado a 10 sicarios armados.
Según Elba Ortiz, dirigente de la CIP-SJ, Pereira declara que es el dueño de 10 mil hectáreas del predio Piedra Asentada, sin embargo Ortiz asegura que Pereira estaba en desalojo (debía dejar el lugar), ya que no pudo probar que el terreno le pertenecía.
“Cuando hubo la pericia de campo, esta tierra no tenía ningún dueño, ya que se fueron tirando la pelota entre varios. Al señor Pereira le entregaron el memorial de desalojo, el 2003”, explicó la dirigente chiquitana.
Según esta información, la justicia determinó que este predio pertenece al pueblo chiquitano, por lo que se les otorgó la posesión definitiva. De acuerdo con una nota de prensa de la entidad no gubernamental Cejis, el presidente de la CIP-SJ, José Rivero Poiquí, contó que “nos hemos trasladado al predio el 10 de abril para hacer trabajo de campo. Pero hoy a las 5.30 de la madrugada nuestros compañeros fueron tomados como rehenes”.
Ortiz relató que uno de los secuestrados huyó al monte y que desde allí les dijo que Pereira está “acompañado de 10 hombres armados hasta los dientes”. Entre los secuestrados estarían el secretario de Tierra y Territorio de la CIP-SJ, Andrés Morovanchi; los técnicos Wilson Roca y Joselo Flores y comunarios de San Javier, Las Abras y San Pablo.
Al momento del cierre de esta página, Elba Ortiz informó que se formó un grupo de 45 personas que se dirigieron al predio para rescatar a sus compañeros.
“Dios quiera que no haya pelea, porque ellos tienen armas y nosotros no”, agregó.
Por su parte el presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz, Guido Náyar, aseguró desconocer lo ocurrido en San Javier y la identidad del acusado. “No lo conozco. No debe ser ganadero”, expresó Náyar.
El senador suplente del MAS por Santa Cruz, Carlos Cuasase Surubí, declaró a Erbol que “los comunarios estaban asentados en el lugar y allí aparece este señor Pereira con sus siete matones armados. Es un tema que viola todas las normas del Estado; preocupante, porque si nuestras comunidades toman alguna medida, va a haber un enfrentamiento similar a los de Camiri”.