Los bolivianos explotados debían recoger 14.000 huevos cada día DENUNCIA • El encargado de la embajada boliviana en Argentina comprobó que 20 personas, la mayoría niños, trabajan al margen de las normas. Los rescatados irán a un albergue temporal.
LA GRANJA • En la foto, capturada de la Tv, se ve a un grupo de bolivianos rescatados de la avícola, donde además vivían.
Las familias bolivianas rescatadas el miércoles de la granja avícola Nuestra Huella debían recolectar un cupo diario de 14.000 ó 15.000 huevos, labor por la que ganaban 250 dólares al mes, incluidas otras responsabilidades como alimentar a las aves y limpiar los excrementos, sin ninguna medida de higiene.
El encargado de la misión diplomática de Bolivia en Argentina, Sixto Valdez Cueto, dijo ayer que “el sueldo se lo paga a toda la familia. Tienen que trabajar todos para cumplir con un cupo de 14.000 ó 15.000 huevos por día para ganar $us 250 al mes”.
Luego de que se supo que al menos 200 bolivianos trabajan en similares condiciones en otras 19 granjas, Valdez estuvo ayer en el sitio allanado, junto al fiscal, Juan Maraggi, y representantes del Instituto Nacional contra la Discriminación, para comprobar la situación de los bolivianos explotados, que según una denuncia trabajaban en condiciones lamentables y de abuso.
La autoridad confirmó la presencia de 20 compatriotas que realizaban sus labores de recolección de huevos y atención a las aves sin los equipos necesarios y en peligro de contaminación por los desechos de las aves. “Pese a que su principal función es la de recolectar huevos, ellos, desde la mamá hasta el menor, deben atender a las aves, alimentarlas y hacer tratamiento de desechos sin ningún traje y sin siquiera guantes”, relató en un contacto telefónico.
El diplomático adelantó que el primer paso es la protección de los explotados, principalmente de los niños y jóvenes, además de los denunciantes.
También se procederá con el apoyo de las familias, brindando albergues temporales y la agilización de la legalización de sus documentos. “La mayoría tiene papeles precarios, de estadías temporales”, agregó la autoridad.
Uno de los mayores problemas es el destino de los afectados. “Muchos de ellos no tienen a dónde más ir. Estamos estudiando posibles soluciones para estas personas”, dijo Valdez.
Por otra parte, se detectaron posibles indicios del delito de trata de personas, ya que se recolectaron historias referentes a promesas de trabajo realizadas en Bolivia y Buenos Aires, pero que, al final, no se cumplieron.