La desaceleración económica global y la subida de precios de los alimentos tendrán un impacto dramático en los 26 millones de desplazados internos que hay en el mundo, y que junto con los refugiados son las poblaciones más vulnerables, aseguró el alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, al presentar un informe sobre los desplazados internos del 2007.
"No tengo la menor duda de que los desplazados internos, que son los pobres entre los pobres, junto con los refugiados, serán las poblaciones más dramáticamente impactadas por la situación económica, tanto en sus vidas como en sus sufrimientos, y porque esta crisis genera inestabilidad y conflictos, que son las grandes causas de los desplazamientos", dijo Guterres.
Según el informe difundido por el Centro de Control de Desplazamientos Internos (IDMC, siglas en inglés), dependiente de la ONG Consejo Noruego de Refugiados y bajo los auspicios de ACNUR, el 2007 el número de personas desplazadas dentro de sus propios países por la violencia y conflictos armados superó los 26 millones, la cifra más alta desde principios de los 90.
Los países con más refugiados internos fueron Sudán (con 5,8 millones) y Colombia (con 4 millones), seguidos de Irak, donde a finales de 2007 había 2,5 millones de desplazados. Por continentes, África contaba el 2007 con 12,7 millones de desplazados, casi la mitad de todos los del mundo, y en segundo lugar se sitúa América, con 4,2 millones, su inmensa mayoría en Colombia. Ginebra, EFE