El poeta martiniqués Aimé Césaire falleció ayer a los 94 años, una muerte llorada en Francia, que organizó un funeral nacional el domingo en honor del padre de la “negritud”, cuyo combate contra la esclavitud halló eco desde África a EEUU.
Nacido en 1913 en Basse-Pointe (Martinica) en una familia modesta, Césaire creció en una isla marcada por dos siglos de esclavitud, que por entonces tenía el estatuto de colonia. Estudiante en París en los 30, forjó con el senegalés Léopold Sédar Senghor y el guayanés Léon-Gontran Damas el concepto de “negritud”, la conciencia de la identidad negra y el “orgullo de ser negro”.
Las ceremonias póstumas en honor al autor de Cahier d'un retour au pays natal se prolongarán durante tres días. Está previsto un homenaje de la población, que lo llamaba “papá Césaire” en un estadio de la ciudad, antes del funeral nacional, en el que participarán personalidades políticas e intelectuales. Fort-de-France, AFP