El miércoles, después de esperar una hora al presidente Evo Morales y de enterarse que no asistiría a un acto en la sede de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto, los dirigentes salieron furiosos y su presidente, Nazario Ramírez, dijo que “su ausencia es considerada una burla para la población”.
Ayer, Ramírez cambió el discurso y aseguró que la Fejuve nunca se molestó con Morales.
“Los medios tergiversaron. No rechazamos al compañero Sacha ni pensamos en dejar de apoyar a Evo, sólo se postergó el acto para que hagamos un ajuste al proyecto”. Ese día, el viceministro Sacha Llorenti fue a explicar la ausencia de Morales, pero no logró ingresar a la sede.