El papa Benedicto XVI abogó ayer en la ONU a favor de soluciones colectivas a los problemas del mundo y pidió a la comunidad internacional intervenir en las crisis humanitarias o cuando los Estados fallan en respetar los derechos humanos.
La visita a la ONU fue un momento importante de la estadía de Benedicto XVI en EEUU, donde llegó con un mensaje reconciliador tras el escándalo desatado por los miles de casos de pedofilia cometidos por sacerdotes.
El papa Benedicto visitó además una sinagoga de Nueva York en vísperas del Pesaj, la pascua judía celebrada este fin de semana, gesto calificado de “simbólicamente muy importante” por dirigentes de esa colectividad.
“¡Shalom! He venido aquí con gran alegría, pocas horas antes del comienzo de la celebración de vuestra Pesaj, para expresar mi respeto y estima a la comunidad judía de Nueva York”, dijo. En su discurso ante la Asamblea general de la ONU, el Papa insistió en la “universalidad, la indivisibilidad y la interdependencia” de los derechos humanos.
Insistió en la necesidad de soluciones multilaterales para los problemas del mundo sin dejar que las decisiones reposen en los países ricos y poderosos. “Experimentamos la manifiesta paradoja de un consenso multilateral que sigue padeciendo una crisis a causa de su subordinación a las decisiones de unos pocos”, dijo el Papa. Nueva York, AFP