Aunque suene a triunfalismo, la verdad es que, cuando el Papa visita algún país, los demás sentimos con mayor fuerza la benéfica influencia que ejerce ese hombre, no tanto por lo que es como individuo, aunque reconocemos su gran calidad humana, espiritual e intelectual, sino por lo que representa, es decir, la cabeza de la Iglesia Católica y de sus valores espirituales, la influencia que ejerce sobre el ánimo de millones de fieles y el respeto que le otorga el mundo entero. En un mundo invadido por el egoísmo, la Iglesia nos alienta a la generosidad. En un mundo maltratado por la injusticia, nos exige la equidad. En un mundo envenenado por la exclusión social, la rivalidad y el odio, nos reclama la hermandad entre todos los hijos de Dios. En los actuales tiempos de increencia y crecimiento del Islam, el Papa se propone refrescar la fe y acercar a las distintas confesiones religiosas. Los viajes del Papa reparten bondad e incluso dolor y arrepentimiento por las maldades cometidas y nos anima a la conversión y a “la esperanza en un nuevo comienzo”.
En su primera visita oficial a los Estados Unidos, en donde ha recibido el homenaje y el cariño de la gran mayoría de los norteamericanos, hay que destacar el afecto con que el Papa se ha dirigido muy especialmente a los “latinos”, un gran contingente de inmigrantes que hablan español y que constituyen una de las bases con que cuenta la Iglesia en aquel país.
Benedicto XVI pidió perdón por “el dolor que ha sufrido la Iglesia en América como consecuencia de los abusos sexuales de menores. Ninguna palabra mía podría describir el dolor y el daño producido por dichos abusos”. Y no sólo esto, sino que insistió en que tales casos merezcan la suspensión del oficio sacerdotal a sus autores y que éstos pasen a la jurisdicción penal ordinaria. Y más allá de lo dicho en la homilía pronunciada en la misa del estadio Nationals, el Papa reunió a un grupo de víctimas de tales abusos y les pidió perdón “ajeno”. Con sincero amor de padre, les ofreció palabras de coraje y esperanza. No valdría como excusa el denunciar que la sociedad actual, invadida por el pansexualismo, la permisividad y el libertinaje, envenenan los instintos de algunas personas, impulsándolas a cometer aberraciones sexuales, ciertamente condenables, especialmente en sacerdotes, pero que también deberían ser denunciadas y castigadas con el mismo rigor que cuando son cometidas por representantes de otros credos o por personas de cualquier otra condición, padres de familia incluidos.
No puede desestimarse la influencia del Papa en la promoción de la paz mundial, así como la defensa de los derechos humanos. Tal iniciativa ha sido una de las actividades de la dimensión política que sin duda han venido cumpliendo los últimos Papas. La entrevista con el presidente Bush ha tratado precisamente de tan grave cuestión. Sin embargo, más importante que la clamorosa recepción fueron los mensajes inspirados por el Espíritu, que el Papa prodigó y que deben ser entendidos como dirigidos a toda la Iglesia universal y a quienes quieran escucharlos. “Señor, manda tu Espíritu y renueva la faz de la tierra” (Salmo 104,30).
*José Gramunt es sacerdote jesuita y director de ANF.
Una prueba muy dura
Los cruceños fueron puestos en una muy dura prueba en las últimas semanas. El gobierno decidió poner en jaque a la industria que los cruceños construyeron poco a poco, grano a grano, durante muchas décadas. El orgullo de los cruceños, el complejo oleaginoso, fue bloqueado por el presidente Evo Morales.
Cuando exportar es... morir
Recuerdan la frase “exportar o morir”, tan difundida y poco comprendida por quienes nunca han sobrellevado en sus espaldas las difíciles tareas de definir un producto, desarrollarlo, volverlo competitivo y lograr la acción titánica de buscar mercado y sobre todo mantenerlo?
Adam Smith y el Pacha Kuti
El Plan Nacional de Desarrollo del Gobierno, conocido también como el libro de los exorcismos, anunciaba el desmantelamiento del neoliberalismo y del neocolonialismo. Han pasado más de dos años de gobierno y muchas de las instituciones identificadas con el satanismo liberal, como las Superintendencias de Regulación Sectorial, continúan intactas aunque sin rumbo.
La Iglesia y los “esclavos” guaraníes
Una frase del Sr. Cardenal ha causado revuelo durante toda la semana. “Se nos habla de que hay lugares llenos de esclavos… Que nos muestren la verdad, que nos digan dónde los encontramos”.
Traseros irritados
El video más visto en Gran Bretaña la semana pasada carecía de título y desde el punto de vista técnico dejaba mucho que desear, pero, pese a ello, sedujo a una impresionante cantidad de ciudadanos británicos.