El Papa pide que ahora la Iglesia de EEUU se purifique El Sumo Pontífice pidió a los obispos y a la comunidad religiosa dar inicio a un periodo de sanación tras el escándalo de los pederastas. Ante tres mil clérigos, también exhortó al pueblo católico a que defienda la vida.
Ante clérigos • Benedicto XVI ingresa a la Catedral de San Patricio, donde ofreció una homilía y pidió llegar a la gente.
El Papa Benedicto XVI instó ayer a la Iglesia Católica estadounidense a comenzar un "tiempo de purificación" después del escándalo de los abusos sexuales cometidos por curas pederastas, y les pidió esfuerzos para la defensa de la vida.
Ante cerca de 3.000 personas, la mayoría religiosos estadounidenses, el Pontífice especificó que quería expresar a los sacerdotes y religiosos su "cercanía espiritual" y ánimo para afrontar "los continuos desafíos surgidos por esta situación". Pidió entonces que llegue "un tiempo de purificación para cada uno y para cada iglesia y comunidad religiosa, y también un periodo de sanación".
"Los animo a colaborar con sus obispos que trabajan eficazmente para resolver este problema", añadió.
El portavoz del Vaticano, el jesuita Federico Lombardi, descartó que el tema de la pederastia esté siendo el tema central del viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos, pero añadió que éste se incluye en el mensaje de esperanza que el Papa ha querido traer a este país.
Lombardi dijo que el mensaje del Pontífice quiere animar a la Iglesia a "encontrar el camino para continuar su labor" tras el escándalo de la pederastia, así como a los fieles a reconciliarse con ella.
Además de los discursos, el viernes en una reunión fuera de la agenda oficial, el Pontífice se reunió en Washington con cinco hombres y mujeres que durante su niñez fueron víctimas de sacerdotes pederastas. Gestos y palabras con los que el Papa pretende sanar la herida dejada por el escándalo de la pederastia, que además costó cerca de 2.000 millones de dólares en indemnizaciones a la Iglesia.
En la homilía de la misa en San Patricio, Joseph Ratzinger destacó los desafíos que según él la Iglesia en general, y en particular la estadounidense, tiene que afrontar: llevar y anunciar la esperanza ante el "egocentrismo, avidez, violencia y cinismo que parecen sofocar muy a menudo el crecimiento frágil de la gracia en el corazón de la gente".
Durante este viaje, el Papa también ha abordado en sus discursos la defensa de la vida, y a este propósito, reprobó la actitud de algunos católicos estadounidenses que "promueven un presunto derecho al aborto".
En la Catedral de San Patricio se encontraba el anterior alcalde de Nueva York y ex candidato a la Casa Blanca, Rudy Giuliani, católico divorciado y conocido por sus posiciones a favor del aborto. Los medios estadounidenses se hicieron eco de que Giuliani recibió la comunión durante esta ceremonia, a pesar de que la Iglesia Católica prohíbe que la reciban los divorciados que se han vuelto a casar. Nueva York, EFE