El gobierno del presidente George W. Bush manipuló a analistas militares de las cadenas de televisión de Estados Unidos para generar una cobertura positiva de la guerra de Irak, entre otros temas, informó el sábado el diario The New York Times en su página de internet.
Según la edición electrónica, la administración Bush no sólo explotó lealtades ideológicas y militares, sino también una poderosa dinámica financiera, dado que muchos de esos analistas tienen vínculos con las empresas proveedoras del Ejército.
Los analistas que aparecen regularmente en televisión opinando sobre las guerras de Irak y Afganistán suelen ser oficiales militares de alto rango en retiro.
Sin embargo, lo que no suele serle informado a los televidentes, según el diario, es que esos comentaristas representan a más de 150 empresas proveedoras del Ejército tanto lobbistas, altos ejecutivos, miembros de directorios de empresas como consultores.