Los primeros días de diciembre del 2005 fueron días felices para Julio González; el gol le sonreía en el Vicenza italiano; llevaba 8 en 15 partidos y el técnico de la selección paraguaya, Aníbal Ruiz, acababa de visitarlo para informarle que sería convocado al Mundial de Alemania 2006. La vida era verdaderamente bella. Con 24 años se sentía fuerte y joven. El 22 de ese mes a las 4,30 de la mañana, mientras conducía hacia el aeropuerto para volver a Asunción, donde pasaría las fiestas, un grave accidente cambió para siempre su futuro. ´Manejaba mi vehículo junto a un compañero argentino del Vicenza, Gerardo Grighini. Íbamos al aeropuerto de Venecia para volver a nuestros países. Y choqué de frente contra un camión´.
¿Cuál fue la causa?
Veníamos de dos días muy intensos. Habíamos jugado de visitantes en Rímini con un ida y vuelta en colectivo, un viaje bastante largo. Estuvimos prácticamente dos días sin dormir. Me agarró un golpe de sueño y me hizo perder el control del vehículo que impactó contra un camión, luego rebotó y dio contra otro.
¿Cuando dijeron que debían amputarte el brazo?
Los médicos hicieron todo para salvarme el brazo, y lo iban logrando, pero lastimosamente luego de 26 días el brazo ya no respondió a causa de las arterias. Tuve una hemorragia importante en las heridas y los médicos tenían que decidir.
Años después te vemos anímicamente entero.
Sí, como siempre, estuve así desde el primer día del accidente, en todo momento traté de tomar las cosas con mucha fuerza viendo que tenía una esposa y dos hijos que me necesitaban. Los objetivos que me había fijado antes siguen en pie. Se me alargaron los tiempos, es todo. Pero el más importante ya lo hice: volver a jugar al fútbol.
El 16 de noviembre de 2007, a dos años del hecho, González sintió que nacía. Ese día retornó oficialmente a las canchas, con Tacuary, por el torneo paraguayo se enfrentó a Olimpia.
¿Cómo te recibieron?
Todos los hinchas de pie aplaudiendo, fue maravilloso.
¿Y los rivales? ¿Te hablaron?
Carlos Gamarra, que fue mi compañero en la selección y en ese momento era el capitán de Olimpia, se me acercó y me dijo, ´no pienses que porque no tenés brazos no te vamos a patear´. Eso para mí es algo lindo, me sentí respetado, que me vieran como un rival que les podía hacer un gol y crear problemas.
Luego jugó los dos últimos partidos de la temporada contra Libertad y Sol de América, cada vez con más minutos en campo.
¿Cómo surgió la idea de seguir jugando al fútbol?
Y... se fue dando. Si tenés un problema y alrededor tuyo no encontrás el apoyo para superarlo, se hace más difícil. Sin embargo, a mí todas las personas que se me acercaron no hicieron sino darme fuerza, empujarme a seguir luchando, que iba a volver a jugar, empezando por el presidente del Vicenza, Sergio Cassingena; el primer día que me desperté después del accidente me dijo \'el Vicenza va a hacer todo lo posible para que vuelvas a jugar al fútbol\'. Y no fueron apenas palabras, cumplió: me alargó el contrato un año más y después me permitió poder seguir una recuperación importante en Italia. El Vicenza es como mi segunda casa.
¿Cómo te sentiste en el retorno?
De los tres primeros partidos el primero fue el más difícil, me costó muchísimo porque esperaba por sobre todas las cosas jugar 10 ó 15 minutos, sin embargo, a último momento el técnico decidió mandarme a la cancha de titular.
¿Jugaste esos tres partidos?, ¿ahora sientes que vas progresando?
Sí, siento que voy mejorando, que progreso a nivel futbolístico, algo que demostré también en la pretemporada haciendo los mejores tiempos en la parte física es algo que a mí me llena de alegría, ver que no tener un brazo no me dificulta poder ser de todas formas el mejor dentro de la cancha.
¿Qué esperas del futuro?
Siempre fui muy creyente en Dios y me siento un tipo lleno de bendiciones. La vida te prepara sorpresas lindas y sorpresas feas. Me tocó vivir de las dos. Algunos de tus colegas me dijeron ´¿Nunca le preguntaste a Dios por qué?´. Yo digo que fui muy afortunado, Dios me regaló el fútbol, una familia, unos hijos sanos, me regaló poder ir a Italia, el fútbol más importante de Europa, jugar en mi selección´. Y en todos esos momentos yo nunca le pregunté por qué. Estando en el hospital me dije a mí mismo: ¿Por qué ahora le tengo que preguntar a Dios por qué? Debía aceptar las cosas que me estaban pasando y tomar todo en el aspecto más positivo.
*La entrevista fue realizada por Jorge Barraza y publicada por la revista oficial de la Conmebol en enero del presente año (edición número 106).
La Frase
Lloré cuando estaba en el túnel, cuando salí a la cancha... No tengo palabras para describir lo que sentí cuando volví jugar. Julio González, el día de su reaparición.
El Perfil
Nombre: Julio Valentín González Ferreira.
Fecha de nacimiento: 26 de agosto de 1981, en Asunción.
Clubes: Guaraní (2000), Huracán (Arg. 01/2002), Vicenza (Serie ´B´ Italia, 07/02 y 07/04), Tacuary (03-07-08), Nacional (01/04). Selección de Paraguay dos Copas América y 1 partido de eliminatorias. Sudamericano y el Mundial Sub 20.