Sin la expectativa creada en las dos primeras visitas a Estados Unidos, el presidente de Bolivia, Evo Morales, habló ayer en el Foro Permanente para Asuntos Indígenas de la ONU, donde condenó los biocombustibles, el capitalismo y pidió el respeto a la madre naturaleza. Defendió, asimismo, a su Gobierno y a sus políticas que han generado rechazo en varias regiones de Bolivia.
“El mejor camino para salvar a la humanidad son los pueblos indígenas y los indígenas no nos vamos a callar porque en nuestra voz está la de los nevados”, dijo y presentó un “decálogo” para proteger a la naturaleza y promover mejores condiciones de vida para la humanidad.
Destacó que hay que “erradicar el capitalismo”, que da lugar al saqueo de los recursos naturales; las guerras destructivas; el despilfarro de la energía, y el consumo excesivo de bienes, entre otros. En cambio, propuso un “socialismo comunitario”.
Habló de la deuda ecológica y pidió que las naciones industrializadas la paguen y que las relaciones bilaterales no sean sujetas a estos condicionamientos.
Según la Embajada de Bolivia en Estados Unidos, Morales tiene una amplia agenda de trabajo que contempla entrevistas con varios medios de prensa y algunos activistas. Hoy hablará en la Universidad de Brown en Providence ante unos 500 invitados.
Se reunirá con intelectuales y profesores universitarios de Nueva York y visitará la Casa de las Comunidades Indígenas Americanas. Hasta ayer no se confirmó ninguna reunión con la comunidad boliviana.
Armando Morales Luján, corresponsal de La Razón en Washington DC