El embajador de Cuba en Bolivia, Rafael Dausá, aseguró ayer que la boliviana Beatriz Porco Calle, quien estudiaba en Cuba beneficiada con una beca, falleció por causas naturales, y denunció que su legación fue víctima de extorsiones económicas.
“Beatriz tuvo una muerte natural, pero inesperada, era una persona joven”, declaró Dausá.
Por eso, dijo, hubo “la necesidad de hacer la necropsia; murió por una enfermedad cerebro vascular hemorrágica con hipertensión endocraneana”. Según el diplomático cubano, el mal que sufría Beatriz era congénito, es decir que nació con él.
Sobre la extirpación de órganos, explicó que procedieron según las normas vigentes en la isla y a nivel internacional. “Son competencias médico legales las actuaciones en fallecidos extranjeros que deben ser trasladados a sus países”, dijo y agregó que “para el traslado al exterior se deben cumplir requisitos de conservación, embalsamamiento y preparación de cadáver”.
El embajador negó todas las denuncias que hizo la familia de Beatriz, en sentido de que su gobierno hubiera presionado a los familiares de la fallecida para que no denuncien el caso. Por el contrario, Dausá aseguró que ellos fueron víctimas de extorsión.
“Si alguien recibió presiones financieras fue la Embajada (de Cuba) y la brigada médica cubana, las cuales enfrentamos. Sin tener obligación ninguna, las enfrentamos con el humanismo que caracteriza a la revolución cubana, pues veíamos la pobreza, la humildad y sobre todo la tragedia que atravesaba la familia”.
Para Dausá, estas denuncias sólo buscan romper la relación entre Cuba y Bolivia.
LOS ANTECEDENTES
Beatriz Porco • Oriunda de Curahuara de Carangas (Oruro). Hace tres años ganó una beca para estudiar Medicina en La Habana, Cuba. En marzo de este año murió en ese país.
Las denuncias • El cadáver de Beatriz llegó a Bolivia sin órganos. Su familia denunció este hecho y aseguró que el embajador de ese país los presionó para que no denuncien el caso.