Naciones Unidas suspendió este jueves sus envíos de alimentos a Gaza tras quedarse sin combustible debido al férreo bloqueo que Israel mantiene en la franja.
La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) se ha visto obligada a “suspender la ayuda humanitaria a más de la mitad de la población de la Franja de Gaza debido a una crisis de gasolina”, indicó ayer la organización en un comunicado.
El miércoles, el jefe de operaciones de la UNRWA en Gaza, John Ging, advirtió de que el combustible se le terminaría ayer y de que no podría seguir adelante con las actividades que requiriesen transporte por carretera si Israel no reanudaba el suministro regular de combustible. Según indicó Ging, cerca de un millón de refugiados palestinos no podrán recibir la asistencia básica facilitadas hasta ahora por la UNRWA y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Israel es el único abastecedor de combustible a Gaza, pero interrumpió los envíos el pasado día 9 después de que milicianos palestinos mataran a dos civiles israelíes en un ataque al cruce fronterizo de Nahal Oz, uno de los puntos de entrada de fuel.
En octubre, el Ejecutivo israelí ya había aprobado reducir parcialmente el flujo de fuel y electricidad a Gaza tras declarar a la franja “territorio enemigo”.
Funcionarios palestinos advirtieron este jueves de que la principal planta de electricidad de Gaza cesaría de funcionar por falta de combustible. Gaza, EFE