A cargo de la Asociación del Fútbol Argentino desde 1979, Julio Grondona supo amasar poder en los pliegues del fútbol vernáculo.
Al lado de Joao Havelange y luego de Joseph Blatter, Grondona se ha hecho muy poderoso. Además de ser uno de los siete vicepresidentes de la FIFA, el dirigente de Sarandí preside la Comisión de Finanzas, uno de los puestos más cruciales y estratégicos de la administración.
Tampoco le escasea influencia al argentino en la FIFA: además de esos dos cargos, ha hecho pie en otros cuatro comités, y no en condición decorativa.
El poder de Grondona en esas esferas no es para subestimar. Se cuenta que Blatter, que se comunica con él en castellano, le tiene más que respeto y escucha siempre los consejos del argentino.