Como es obvio, no son solamente americanos los amigos de Blatter. El miembro ruso del Comité Ejecutivo, Viacheslav Koloskov, perdió su puesto entre 1998 y 2002. Sin consultarlo con nadie, Blatter decidió autorizar un pago de 100 mil dólares a Koloskov. Cuando la maniobra fue descubierta, Blatter admitió que era totalmente ilegal.
Gerhard Meyer-Vorfelder, el jefe del fútbol alemán, ha ingresado recientemente al Comité Ejecutivo de la FIFA y es un aliado cercano a Blatter. De él recibió gruesas sumas para organizar la Copa del Mundo del 2006, pero las sospechas de fraude desencadenaron una investigación por la Policía fiscal alemana.
Marion Meyer, su hija, trabaja para la compañía de marketing que la FIFA creó una vez quebrada ISL. Su pareja es Markus Siegler, nada menos que el portavoz de Blatter.