La antorcha olímpica concluyó ayer su escala en Seúl en medio de incidentes que incluyeron el intento de un desertor norcoreano por prenderse fuego, sin lograrlo debido a la presencia de policías.
Centenares de partidarios de China con banderas rojas festejaron el paso de la antorcha al tiempo que arrojaban piedras a los manifestantes críticos de Beijing. La llama simbólica de los Juegos de Beijing fue resguardada por 8.000 policías a pie o en bicicleta, o montados a caballo, a lo largo del recorrido en la capital de Corea del Sur.
Cuando había transcurrido una hora del relevo, un desertor norcoreano se empapó con gasolina y trató de prenderse fuego en protesta contra el trato de China a los refugiados de Corea del Norte. Pero la policía le impidió que se inmolara.
El periplo global de la antorcha, de Grecia a Beijing, ha sido objeto de manifestaciones contra China. En otras escalas, los manifestantes han expresado su indignación por la reciente represión china de disidentes en el Tíbet. Pero en Corea del Sur, el motivo fue el trato de China a los desertores norcoreanos. Seúl, AP
Disidente
Campaña Son Jong Hoon, de 45 años, realizó una campaña por evitar que su hermano fuera ejecutado en Nor Corea.
Perseguidos El hombre fue acusado de espionaje después que se reunió con su hermano en secreto, en China.