Menos aficionados al debate pretencioso, conscientes de que el éxito de cualquier sistema político radica en la confianza que es capaz de despertar, evitando situaciones que debiliten la credibilidad social de sus instituciones; es así que los países de tradición anglosajona consiguen que la democracia funcione relativamente. Por otra parte, entre las situaciones que debilitan la confianza social se cuentan las relacionadas con casos que dejan una sensación generalizada de impunidad y arbitrariedad, dos extremos peligrosos para la credibilidad de cualquier sistema político, máxime cuando se presenta bajo el rótulo de obedecer las reglas del ´Estado de Derecho´.
Debe ser por eso que en muchos países latinoamericanos lo característico es la desconfianza en las instituciones. Más allá del marbete democrático, hay una sensación generalizada, ora de impunidad, ora de arbitrariedad. Y, sin duda, no es injustificada. Unas veces se ven muy sueltos de cuerpo quienes deberían estar encarcelados por situaciones dolosas, otras veces se atropellan sin reparos los derechos y garantías fundamentales por parte de los órganos del Estado.
Y en el contexto de la vapuleada democracia boliviana, reducida ante la impunidad y/o arbitrariedad, sospecho que el oficialismo no ha hecho una lectura sensata de la coyuntura nacional, ya que es cada vez más inoportuno y suena más desorejado. Porque si lo que se busca es preservar la unidad nacional, la institucionalidad, la democracia y el orden público, el Gobierno tendría que empezar por respetar y hacer cumplir la CPE y, por ende, el Estado de Derecho. Porque resulta esquizofrénico exigir a los movimientos sociales que respeten el orden constitucional, llamando a vuelta de página para que se organicen a defender las posiciones oficialistas y a imponer la justicia por sus propias manos.
En todo caso, si de lo que se trata es de exacerbar el debate de las diferencias regionales, hay que recordar que, en nuestro medio, el manoseo de principios que en su origen responden a propósitos incuestionables, concede razón a la reflexión. La autonomía, el cruceñismo, la libertad de expresión y la mismísima democracia son parte del inventario. Y, como hay muchos especialistas en el demagógico arte de calumniar principios, el despropósito tiene allanado el camino. Así, la autonomía puede servir para destruir bienes públicos, ´el regionalismo cruceño´ para justificar actitudes trogloditas, la libertad de expresión para recrear la ignorancia más morbosa y la democracia para ennoblecer
el soborno colectivo y para legitimizar el desgobierno institucionalizado. Frente a los excesos cometidos en nombre del pluralismo, hasta dan ganas de enrolarse en las filas del autoritarismo.
En este contexto, no es de extrañar que vivamos del escepticismo y que el resultado de esta práctica sea la devaluación cada vez más ostensible de los valores sobre los que se asienta el sistema democrático nacional. Los principios que antaño inspiraban respeto y adhesión, hogaño corren el riesgo de ser materia de engaño y rechazo. Hace más de dos mil años Aristóteles advirtió que la democracia degenera en demagogia antes de llegar a la dictadura. Por eso, es el momento de hacer un alto a las distorsiones.
*Mariella Pereyra O. es cientista política.
Autonomía cruceña en la Colonia
En los tres siglos del coloniaje español en lo que ahora es Bolivia, Santa Cruz gozó de autonomía, pues estaba prácticamente aislada de los centros de poder. Los motivos reales que dieron lugar a esa situación se sustentaron en su condición de ciudad frontera; a su ubicación, lejos de todos y cerca de nadie, como dice la historiadora cruceña Paula Peña, y por el aislamiento y la marginalidad del eje La Plata-Potosí.
¿Cómo será la autonomía cruceña?
Dentro del proceso que la Prefectura de Santa Cruz ha llamado "Autonomía al andar", es importante saber cuáles serán los primeros pasos que la región debe dar, en el supuesto de que ni con la OEA montada en el cogote se suspenderá el referéndum del próximo domingo.
¿Cumplirá Israel cien años?
Ha llegado el 60º aniversario de la fundación del Estado de Israel. Un hecho importante para la historia. Pero el mundo de entonces ya no es el de hoy. Los enemigos de Israel se han fortalecido porque al derrotado, sea quien sea, siempre le asiste el tiempo, su único patrimonio.
Terroristas del mar
El Playa de Bakio debe llegar mañana a las Seychelles, escoltado por la fragata Méndez Núñez, con sus 26 tripulantes, 13 españoles y otros tantos africanos, sanos y salvos. El secuestro que sufrieron el domingo pasado, cuando la embarcación navegaba frente a las costas somalíes, concluyó el sábado digamos que felizmente, porque sólo han de lamentar el miedo que pasaron durante su cautiverio. Pero el problema, como precedente o no, apenas acaba de plantearse.