En los tres siglos del coloniaje español en lo que ahora es Bolivia, Santa Cruz gozó de autonomía, pues estaba prácticamente aislada de los centros de poder. Los motivos reales que dieron lugar a esa situación se sustentaron en su condición de ciudad frontera; a su ubicación, lejos de todos y cerca de nadie, como dice la historiadora cruceña Paula Peña, y por el aislamiento y la marginalidad del eje La Plata-Potosí. El hecho de Santa Cruz de ser una ´ciudad frontera´ estaba reconocido por el derecho castellano.
Santa Cruz se empeña en volver a ser autónoma debido, entonces, a que ancestral o históricamente tuvo condición, lo que le permitió en el pasado tener su propia gestión y, ahora, lo que busca es desprenderse del sofocante centralismo administrativo de La Paz.
Según la historiadora Peña, Santa Cruz de la Sierra ha sido fundada en 1561 por Ñuflo de Chávez, quien se trasladó de Asunción (Buenos Aires) con criollos y mestizos para establecerse en suelo cruceño.
La Gobernación de Santa Cruz estaba sujeta a la jurisdicción de la Audiencia de Charcas, como La Paz y Potosí. A su vez, esta Audiencia, incluyendo a Santa Cruz, que era parte de su territorio, en 1776 pasó a depender de Buenos Aires. Hasta esa fecha, como ocurría con toda Sudamérica, dependía del Virreinato de Lima.
El 24 de septiembre de 1810, Santa Cruz reconoció al nuevo Gobierno de Buenos Aires y luego alternó entre Buenos Aires y Lima, entre los patriotas y los realistas, como lo hacía también toda la Audiencia de Charcas, anota Peña.
Al margen del cuestionario que absolvió a este columnista, la historiadora Peña, en ocasión de ser entrevistada por el programa televisivo de Carlos Valverde, destacó que, en realidad, el 9 de mayo de 1825, las Provincias Unidas del Río de la Plata dieron plena libertad a las provincias de la Audiencia de Charcas para definir su destino, porque ellas resolvieron formar un nuevo país, independiente de Lima y de Buenos Aires. Santa Cruz hizo una consulta al Congreso de las Provincias Unidas del Río de la Plata sobre si debía pertenecer a esta jurisdicción o a la de la naciente Bolivia. La respuesta fue que la decisión la tomen los propios cruceños. La opción que asumieron éstos fue la de integrarse a Bolivia.
El 14 de febrero de 1825 se proclamó la independencia de Santa Cruz de la Sierra y, enseguida, eligió a los patriotas que debían asistir a la asamblea de fundación de Bolivia, como disponía el decreto del mariscal Sucre, del 9 de febrero. A Santa Cruz le correspondió tener 10 diputados, porque contaba con las provincias de Moxos, Chiquitos, Cordillera, Vallegrande y el Cercado. Empero, asistieron a la asamblea sólo dos, los que firmaron el acta de la independencia nacional.
Estos son, a grandes rasgos, los antecedentes históricos de Santa Cruz, que hoy lidera el país. Incluso permite que ´el enemigo duerma en su casa´.
*Alberto Zuazo N. es periodista.
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