Destinar tierras agrícolas a la producción de biocombustibles puede ser parte de la causa de la disparada mundial de los precios de los alimentos, admitió ayer la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.
“Aparentemente ha habido algún efecto, una consecuencia no buscada de los esfuerzos por obtener combustibles alternativos”, dijo Rice en un encuentro en Washington, cuando fue indagada sobre la posición de la administración del presidente George W. Bush sobre la disparada de los precios de los combustibles.
“Aunque creemos que los biocombustibles seguirán constituyendo una pieza extremadamente importante hacia una matriz energética alternativa, obviamente queremos estar seguros de que no tendrán efectos adversos”, dijo. “Pensamos que ésa no es la causa principal del problema, pero de hecho debe formar parte de él el debate del etanol”, dijo Rice en una reunión de los Cuerpos de Paz. Los biocombustibles son vistos como una forma de limitar y reducir las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, responsables por el calentamiento del planeta. Washington, AFP