Mientras el aspirante demócrata a la Casa Blanca y senador por Illinois Barack Obama trata de dejar huella en la escena nacional, su pasado le pisa los talones.
Controversias ligadas al pasado de Obama ayudaron a su rival Hillary Clinton a hacerse con una victoria de dos dígitos en la primaria clave de Pensilvania.
Obama fue acusado de elitista tras decir que la gente de los pequeños pueblos se aferró a la religión debido a la amargura de décadas de empleos perdidos.
Tanto Clinton como el candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, cuestionaron el patriotismo de Obama destacando sus vínculos con su ex pastor Jeremiah Wright, que protagonizó encendidos discursos sobre el país y la raza. Y estos ataques son susceptibles de incrementarse si Obama gana la investidura de su partido.
Mientras que la controversia sobre su polémico ex pastor se mantiene, el senador escapó de los daños que podía haberle causado su amistad de largo tiempo con el corredor de bienes raíces y recaudador de fondos políticos Tony Rezko, actualmente en proceso por temas de soborno y tráfico de influencias. Chicago, AFP