Desde las 18.00 de ayer, pobladores de la capital de Uncía, municipio ubicado al norte del departamento de Potosí, encendieron fogatas e hicieron detonar dinamita para evitar el ataque de campesinos del ayllu Jucumani, que son seguidores del alcalde César Villca, denunció la dirigente del Comité de Vigilancia, Beatriz Siles.
La representante vecinal informó anoche que en represalia a la quema de la casa del Alcalde y de un concejal, ambos militantes del MAS, los campesinos se organizaron para tomar represalias. “Toda la gente está en vigilia y encendió fogatas porque los del ayllu quieren quemar las casas de los que obligaron a renunciar al Alcalde y sus concejales”, dijo.
Siles manifestó que luego de que las autoridades mandaron sus renuncias, el presidente del Comité Cívico y otros dirigentes llevaron los papeles para que sean legalizados por la Corte Electoral de la ciudad de Potosí.
Otros vecinos de la población pidieron, vía telefónica, que la Policía refuerce sus efectivos o que se militarice el lugar para evitar que se dé un enfrentamiento entre la población y campesinos.
El anterior viernes se realizó una reunión con la dirigencia del Comité Cívico de Uncía, cuatro de los siete concejales, el Alcalde, representantes del Ministerio de Justicia, del Viceministerio de Transparencia, dos subalcaldes y el subprefecto para encontrar una solución al conflicto edil, pero la dirigencia se retiró y mantuvo su amenaza de bloquear las carreteras interdepartamentales y cortar la energía eléctrica, de alta tensión, que alimenta a dos ciudades.
Hasta el cierre de esta edición no se registraron problemas en la población de Uncía.
LOS ANTECEDENTES
La renuncia • El 12 de febrero, Rosa Choque dejó el cargo de alcaldesa de Uncía y el Concejo nombró a César Villca como nueva autoridad.
El conflicto • El 13 de marzo, en cabildo, se designa a Anselmo Quiruchi como alcalde. Desde ese día empieza el problema municipal.