Raúl Castro reafirmó ayer su liderazgo en Cuba al convocar al crucial congreso del Partido Comunista (PCC) que debe trazar el rumbo de la revolución post-Castro, y envió un mensaje a la comunidad internacional con la conmutación de penas de muerte a un grupo de condenados.
Ante el pleno del Comité Central del PCC, Castro anunció que el VI Congreso del Partido se realizará el 2009, con un retraso sin explicación de siete años pese a ser vital porque debería ser el encargado de definir las líneas políticas y económicas del país.
La noticia llegó acompañada de la decisión de conmutar la pena a “un grupo” de condenados a muerte, cuya cifra no precisó pero calculada extraoficialmente en una treintena, mientras que tres casos —un salvadoreño, un guatemalteco y un cubano—, según Raúl, están bajo estudio.
Raúl Castro (76), que es oficialmente Presidente desde febrero e interino desde julio del 2006 cuando enfermó Fidel, continúa así su política de cambios y abre la puerta a la renovación de la cúpula del PCC. La Habana, AFP