El “monstruo de Austria” tenía antecedentes por acoso sexual Josef Fritzl, el austriaco que secuestró a su hija por 24 años en un sótano, habría ingresado a la cárcel en los años 80. Sus vecinos lo recuerdan como un mujeriego y un autoritario en su hogar.
El “monstruo de Austria”. Así ha llegado a denominar la prensa europea a Josef Fritzl, el electricista de 73 años que mantuvo por 24 años secuestrada a su hija, Elisabeth, en el sótano de su casa, donde la violó repetidas veces. Seis hijos nacieron como producto de estos abusos, según confirmó una prueba de ADN. Otro bebé nació y murió en el sótano; fue incinerado por Josef.
Mientras Fritzl permanece en custodia de la Policía —podría ser condenado a cadena perpetua—, los investigadores buscan resolver las incógnitas. Una de ellas es cómo Fritzl alimentó por tantos años a Elisabeth y a sus tres hijos, también cautivos, sin que nadie se diera cuenta. A continuación, algunas incógnitas de este caso que salieron a luz.
1¿Cómo era la personalidad de Josef Fritzl, según sus vecinos próximos?
El acusado tiene antecedentes penales por acoso sexual a una mujer, por lo que ya habría estado en la cárcel en los años 80. Según sus vecinos, siempre coqueteaba con las mujeres y llamaba la atención por el exagerado cuidado de su jardín, donde se descubrió el calabozo subterráneo. Los vecinos aseguran que gobernaba su hogar “como un militar”. Era muy celoso de su privacidad. No dejaba que su mujer, Rosemarie, hablara mucho tiempo con la gente del barrio e insistía en que su familia permaneciera dentro de casa el mayor tiempo posible. Su compañera de trabajo, Gerna S., dice que Josef era vanidoso y que “todas las mujeres estaban detrás de él”.
2 ¿Cómo Josef realizó el secuestro de su hija Elisabeth?
Elisabeth Fritzl —ahora de 42 años— desapareció en 1984, cuando tenía 19 años. Una carta, aparentemente de su puño y letra, decía que se iba a vivir con una secta. Sin embargo, fue su padre, quien la abusó desde sus 11, quien la llevó al sótano de su casa drogada y maniatada.
3¿Qué pasó con los hijos nacidos por las violaciones del padre?
Siete hijos nacieron de las violaciones. Uno de ellos murió al nacer. El estado de salud y su inclinación a llorar fueron los criterios por los cuales el violador escogió a tres de los seis hijos para adoptarlos junto a su esposa. Josef subió del sótano a los bebés en 1993, 1994 y 1997, alegando ante su familia que la hija, supuestamente desaparecida en una secta, los había abandonado delante de la puerta de su casa.
Los niños crecieron en la casa como si fueran sus nietos y luego fueron adoptados por Fritzl y su esposa. Y mientras los tres menores disfrutaban de una educación ejemplar, incluyendo instrucción musical y deportiva, los otros hermanos malvivieron en el calabozo subterráneo.
4 La esposa de Josef, Rosemarie, ¿estaba al tanto de los hechos?
La Policía austriaca asegura que nada indica hasta el momento que la esposa de Josef, Rosemarie, —con quien el acusado tuvo siete hijos— fuera cómplice de los hechos. Uno de los investigadores, Franz Prucher, señaló que “el sótano de la casa, donde Josef mantuvo secuestrada a su hija, es muy profundo. Allí se puede llorar lo más alto posible y nadie escucha. No se escucha nada”. A esto se sumaría el carácter sumiso de Rosemarie, quien no acostumbraba a cuestionarlo. Prucher aseguró que Josef “no dejó ningún cabo suelto que permitiera descubrir a nadie su mentira”.
5 ¿Cómo salió a la luz pública este caso de secuestro y violación?
La doble vida de Josef Fritzl salió a la luz pública cuando la mayor de los hijos, Kerstin (19) —quien se hallaba escondida en el sótano junto a su madre— fue ingresada en grave estado de salud en un hospital de Amstetten. La muchacha se halla en estado de coma, sin que aún se pueda identificar su enfermedad.
6 ¿Cuáles son las posibles consecuencias para los afectados del caso?
Elisabeth se encuentra en una clínica siquiátrica, junto a sus cinco hijos y a la esposa de Josef, Rosemarie. Según el equipo de profesionales, el tratamiento para combatir los traumas podría tomar años. Los miembros de la familia empezaron a entablar contacto, pese a que los otros dos hijos de Elisabeth, de 5 y 17 años, que nunca habían salido del sótano, “tienen una forma de hablar lejos de lo normal”, explicó Berthold Kepplinger, director de la clínica Amstetten-Mauer.
La familia será expuesta al mundo exterior de forma progresiva, indicó ayer el experto.
El calabozo de 60 metros cuadrados
El “calabozo” subterráneo donde Josef Fritzl mantuvo a su hija cautiva por 24 años se encuentra a tres metros debajo del jardín de la casa, que se ubica en Amstetten, a 130 kilómetros de Viena, la capital austriaca.
Las habitaciones del lugar —que abarcan un área de unos 60 metros cuadrados— fueron acondicionadas para dormir y cocinar. Tenía un solo baño.
Una puerta de hormigón armado reforzada fue construida en la pared que separaba al “calabozo” de la casa. La puerta se cerraba y se abría de manera electrónica y la clave sólo la conocía el sospechoso, quien proveía de comida y otros requerimientos a sus cautivos, reveló la Policía de Austria.
Tres de los niños permanecieron en el sótano con su madre y hasta ahora nunca habían visto la luz del sol, señalaron las autoridades, quienes aún investigan cómo Josef pudo ingresar alimentos al sótano por 24 años, sin que la familia ni los vecinos se dieran cuenta. BBC Mundo