Un tribunal chino sentenció ayer a 30 personas, incluyendo seis monjes, a penas de cárcel que van de tres años a cadena perpetua por su papel en los sangrientos motines en la capital tibetana el mes pasado, informó la prensa estatal. El tribunal de Lhasa anunció las sentencias en una sesión abierta, agregó la nota.
Tres hombres fueron condenados a cadena perpetua, incluyendo un monje budista identificado como Basang, dijo la agencia noticiosa oficial Xinhua. Basang dirigió a 10 personas, incluyendo otros cinco monjes, que destruyeron oficinas del gobierno local, incendiaron comercios y atacaron a policías. De los otros cinco monjes, dos fueron sentenciados a 20 años y tres a 15 años de cárcel.
Otro hombre que recibió prisión perpetua fue identificado como Soi'nam Cering, chofer de una empresa inmobiliaria en Lhasa que se sumó a las turbas que incendiaron vehículos, atacaron estaciones de policía y a los bomberos. El tercer hombre, identificado sólo como Cering, es un empresario de 30 años del condado de Lingzhou, quien fue condenado por incitar a otros a provocar incendios y saquear comercios y coches. Beijing, AP