El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, dispuso ayer el envío de 80 efectivos policiales al municipio de San Matías, en Santa Cruz (a 130 kilómetros del límite con Brasil), para reforzar la seguridad. Antes, según el fiscal asignado al municipio, Arturo Morón, sólo 20 uniformados resguardaban todo el municipio.
El domingo, dos sicarios de procedencia brasileña acribillaron a tres policías bolivianos en Ascención de la Frontera, (en el municipio de San Matías). Bernardo Choque, Pedro Salazar y Leandro Mancilla murieron luego de una balacera.
Según informes policiales, los uniformados fueron asesinados por venganza. El jueves, los tres efectivos evitaron que los ciudadanos brasileños ingresaran a Santa Cruz para presuntamente vender una motocicleta o intercambiarla por droga.
La zona cruceña es también conocida como un área de tráfico de drogas e intercambio de vehículos robados con el país vecino. Hace una semana, se produjo otra balacera en la que murieron dos ciudadanos brasileños; está calificada como una zona peligrosa debido a la permanente circulación de delincuentes del vecino país.
El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, anunció durante la entrega de vehículos para la guarnición policial de Santa Cruz, que los 80 efectivos “no sólo reforzarán el control en la zona fronteriza”, sino que “coadyuvarán también en la investigación y búsqueda de los asesinos. Estos crímenes no quedarán impunes. Vamos a actuar con todo el rigor de la ley. Como Gobierno, es nuestra responsabilidad apoyar a la institución policial”, dijo.
El fiscal de San Matías declaró que “sólo había antes 20 policías para el municipio” y que de ellos cuatro custodiaban Ascención de la Frontera. Según complementó Morón, los policías rotaban cada 12 horas.
El cuerpo de Choque ya está en Santa Cruz y el cadáver de Salazar en Cochabamba. La Policía aguarda una mejora del clima para trasladar los restos de Mancilla a Tarija. Redacción Santa Cruz