Los policías Bruno García y Johnny Romero, cabecillas de la huelga en el Batallón de Seguridad Física Privada en demanda de un aumento salarial, denunciaron ayer que son víctimas de presiones, procesos disciplinarios y judiciales que buscan apartarlos definitivamente de la institución, sin beneficio alguno.
Explicaron que se les inventan en su contra faltas y delitos que nunca cometieron, acciones que irían en desmedro del convenio firmado con el Comando de la Policía, que se comprometió a no iniciar ningún proceso.
Raúl Zegarra, abogado de ambos, dijo que al policía Romero le inventaron un proceso por el robo de armamento. Por su parte, Bruno García exhortó a la ciudadanía a velar por la institucionalidad de la entidad. ANF