Un cazador de tiburones llevaba ayer su presa al mercado de pescados de Lam Pulo (Banda Aceh, Indonesia). Los pescadores de tiburones cazan a sus presas en el océano Índico con el objetivo de extraerles las codiciadas aletas, las que luego son vendidas en Asia transformadas en platos exquisitos y como medicina tradicional, en especial en las ciudades chinas.