Los familiares de los tres policías linchados en Epizana anunciaron el inicio de medidas de presión para evitar el traslado de las investigaciones, detenidos y el proceso judicial a Totora, y denuncian amenazas por parte de los familiares de los detenidos.
“No vamos a permitir que a estos asesinos se los lleven a Totora. Como viuda, yo estoy dispuesta a morir, a matarme y que el Comandante críe a mis hijos. No hay justicia y nadie nos quiere apoyar”, dijo Nancy Vda. de Ávila, esposa de Wálter Ávila, uno de los policías linchados.
Mientras que la jueza asignada al caso, Sonia Coca, suspendió ayer la audiencia e informó que en adelante no podrá atender ningún caso, porque declinó su competencia y remitió el caso a la vecina localidad.
Maruja Flores, madre del policía Yupanqui, aseguró que existen amenazas en su contra de parte de los familiares de los detenidos. “Nos han anticipado que si vamos allá, correremos la misma suerte de nuestros seres queridos”, explicó.
Trifón Huayllani Pizarro (35), uno de los acusados de participar en el linchamiento, pidió la cesación de la detención preventiva, pero la audiencia fue suspendida. Redacción Cochabamba