“Nacionalizar” también tiene un elevado impacto político Cuatro analistas coinciden en que la llamada “consolidación de la nacionalización”, ayer tuvo un elevado componente político, al igual que sucedió en mayo del 2006. A pesar de ello, también comparten en que ésta fue una medida más “fuerte”.
TOMA SIMBÓLICA • Un efectivo policial ubica la Tricolor cerca de un cartel de la Empresa
de Telecomunicaciones, minutos después de conocida la “nacionalización” de dicha entidad.
Como sucediera en mayo del 2006, la llamada “consolidación de la nacionalización” por parte del Gobierno —a través de la intervención ayer de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y la toma en el control de cuatro capitalizadas— ha sido asumida en el plano político como una “medida económica producto de una urgencia política”.
Así por lo menos lo entiende el analista en temas hidrocarburíferos Humberto Vacaflor, y junto a él otros tres analistas, dos de ellos ex funcionarios públicos.
Para Guillermo Torres, ex ministro de Hidrocarburos, estas medidas como las de hace dos años no pueden llamarse verdaderas nacionalizaciones y son más parte de un mensaje político, “ya que el Gobierno es consciente de que no puede nacio- nalizar en un 100%”.
“El país vive un ambiente nacionalista muy fuerte y en ello estas medidas pueden influir, aunque hay que ver si tienen el mismo impacto de hace dos años; eso sí le dan algo de oxígeno al Gobierno, aunque no revierten el contexto de crisis política”, dice, por su parte, el analista económico Gonzalo Chávez.
Coincide con ellos Francesco Zaratti, ex delegado presidencial para la capitalización, aunque con la salvedad de que “éste es un proceso más radical porque hay un fenómeno de expropiación, en el caso de las petroleras, y de confiscación con Entel”.
En la figura coincide Vacaflor, aunque aclara que si hay dos empresas que no debían de haberse capitalizado son YPFB y Entel. “Lo que el presidente Morales hace hoy —dice— llevado más por urgencias políticas, es reparar algunas injusticias cometidas por la capitalización, aunque con errores que nos va a costar“.
Uno de esos errores —a decir de Guillermo Torres— es creer que un decreto puede sobreponerse a una ley, en alusión a la manera cómo se decidió tomar el control del 50 por ciento más 1 de las acciones en las petroleras.
Como se sabe, esto sucedió en todos los casos excepto con Repsol Andina, con la que el Gobierno finalmente llegó a un acuerdo.
“El problema son las otras empresas. La situación es dramática porque se viola los contratos que se firmaron con el propio gobierno de Evo Morales y que se gestionaron por más de un año. Es dramático, porque se les está obligando a vender. Se está violentando la relación con la empresa”, advierte Vacaflor.
“Lo mejor habría sido buscar un precio justo: pedir a las empresas a cotizar en la Bolsa, no aquí, sino en San Pablo o Buenos Aires, o finalmente contratar un Banco de Inversión para que haga el avalúo”, opina Zaratti.
Las consecuencias de hacerlo a la fuerza —coinciden los cuatro analistas— pueden derivar desde la molestia hasta reacciones de los países de las empresas afectadas, como algunos de la Comunidad Europea, que puede congelar la cooperación.
Esto también derivará en la pérdida de confianza hacia el país por el constante cambio de reglas de juego y el riesgo de que la “sequía” de inversiones empeore.
A esto se suma una larga lista de desafíos, como el hacer que el Estado se haga cargo eficientemente de estas empresas
“Como no hay personal suficiente, las empresas seguirán controlando la gestión“, advierte Vacaflor. También quedan algunas dudas como ¿cuáles habrán sido los compromisos asumidos con Repsol Andina y que puedan servir de base para la negociación con las otras petroleras?
Puntos de vista
“Es un proceso más radical”
FRANCESCO ZARATTI. Ex delegado presidencial
“Éste es un proceso más radical porque hay un fenómeno de expropiación, en el caso de las petroleras, y de confiscación, en el caso de Entel. Digo expropiación porque te fijan un precio y confiscación porque intervienen sin pagar. Es como si yo me entrara a tu casa y en 60 días te digo cuánto te pago por ella. Además, no hay que olvidar que las expropiaciones se hacen por ley y no por decreto”.
“Es la primera nacionalización”
HUMBERTO VACAFLOR. Analista en temas hidrocarburíferos
“La de Entel es, en realidad, la primera nacionalización que hace el Gobierno. En mayo del 2006 sólo hubo un cambio en las reglas del juego a través de los contratos firmados posteriormente, y que hoy (ayer) fueron violados. Ahora, en cambio, se decide expropiar la administración de Entel... Es una nacionalización a la antigua, es decir, con expropiación, medida que no es nada atractiva para afuera”.
“La estructura se ha mantenido”
GUILLERMO TORRES. Ex ministro de Hidrocarburos
“Insisto en que la del 2006 no fue una nacionalización, sino una aplicación incompleta de la Ley 3058. Lo que hicieron es que las empresas produzcan y que YPFB comercialice el energético, pero en los hechos la estructura se ha mantenido. Fue más un mensaje político, ya que el Gobierno sabe que no puede nacionalizar en un 100 por ciento, lo que implica entregar activos y operaciones, y pagar una indemnización justa”.
“Con Entel se jugó muy fuerte”
GONZALO CHÁVEZ. Analista económico
“El Gobierno ha querido jugar muy fuerte con Entel, sin embargo hay que ver lo que deja; es una medida fuerte con riesgos elevados. En el caso petrolero, en cambio, hay más margen de acción por el alto precio del petróleo. Después de todo, al final del día siempre alcanza para todos. En el sector de telecomunicaciones la medida es mucho más controversial, hay que ver cómo reaccionan los países europeos”.