Han transcurrido 13 meses desde que el Ejecutivo instruyera la negociación con Euro Telecom Internacional (ETI) para retomar el control de la capitalizada Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), sin que se produjera resultado alguno.
El proceso para la recuperación de Entel comenzó el 2 de abril del año pasado, con la emisión del Decreto Supremo 29087, para la reversión de Entel a manos del Estado boliviano. Para ello, la norma instruyó la creación de un comité encargado de negociar con Telecom Italia, subsidiaria de ETI y accionista mayoritaria en la capitalizada.
El principal argumento esgrimido por el Gobierno era que la empresa sólo había invertido 466 millones de dólares de los 610 millones de dólares prometidos.
También aseguró que la compañía adeuda al fisco 210 millones de bolivianos y otros 40 millones en multas a la Superintendencia de Telecomunicaciones.
No obstante, la empresa aseguró que sus inversiones en Bolivia alcanzan los $us 720 millones.
El 30 de abril del 2007, la compañía envió una carta al presidente Evo Morales anunciando que se acogerá a un acuerdo de promoción y protección mutua de inversiones suscrito entre los Países Bajos y Bolivia para defender su inversión en Entel.
Si bien el decreto estableció un plazo de 30 días para llegar a un acuerdo con ETI, en ese plazo sólo hubo dos reuniones en las que, según la empresa, ni siquiera se llegó a iniciar la negociación. Luego, el proceso se suspendió.
La Razón intentó contactarse con los representantes de Entel. Sin embargo, la empresa no se pronunció respecto a la acción asumida ayer por el Ejecutivo.