El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió ayer al Congreso 770 millones de dólares en ayuda alimentaria para tratar de paliar la crisis creada por los altos precios de la comida en amplias zonas del mundo.
La mayor parte del dinero, incluido en un proyecto de ley que también pide 70.000 millones de dólares para la guerra en Irak, se destinará a hacer frente a necesidades inmediatas, según la Casa Blanca. En total, 620 millones de dólares se destinarán a ayuda de emergencia, precisó la Casa Blanca, Steve McMillin.
Otros 150 millones se usarán en objetivos a más largo plazo, como el ayudar a los agricultores en países en desarrollo a aumentar la producción y distribuir sus productos más rápidamente al mercado. Washington, EFE