Escribo esta columna a pocos días del referéndum autonómico de Santa Cruz; para unos, el inicio de una nueva era de la dinámica historia de Bolivia, basados en el conocido aforismo ´Si quieres la unidad, prepárate para la separación´; para otros, tan sólo una encuesta cara que hay que impedir a como dé lugar, basados en el afamado manual aborigen: ´Mil maneras de lanzar un boomerang´.
Como no soy profeta ni adivino, ni nigromante, ni quiromántico, en suma, como no me considero un analista político (aunque mi pálpito y mi subconsciente me dicen que no pasará nada ese día), he decidido mirar a la historia, para buscar en las efemérides de ese anhelado y temido día alguna señal que me ayude a desdramatizar esa fecha.
La palabra efeméride significa en griego jornalero, lo del día; de ella procede ´efímero´, adjetivo adecuado a los periódicos y a las columnas de opinión que ahí se publican. Normalmente las efemérides de un día reportan un par de cada uno de los siguientes sucesos: nacimientos, muertes y noticias sobresalientes.
Ahora bien, un 3 de mayo nació N. Maquiavelo (1469), murió W. Shakespeare (1616), y, entre las noticias sobresalientes ´un movimiento anarco-comunista estalla en Barcelona con un saldo de 400 muertos y mil heridos (1937)´. Con mucha imaginación uno podría hallar algún parecido a la situación boliviana, a no ser por los fracasados aprendices de consejeros del Príncipe, o por las tragedias (¿o comedias?) shakespearianas que podrían escribirse en Bolivia si tuvieran escritores de esa talla.
A su vez, un 5 de mayo nacen Soren Kierkegaard (1813), cuya crítica a las ´multitudes´, en defensa del individuo y las comunidades que preservan su diversidad, sería muy oportuna hoy, y Karl Marx (1818), bajo cuya escuela se reemplazó exitosamente la injusta distribución de la riqueza con la justa distribución de la miseria. Tres años después, confinado en África, moría Napoleón Bonaparte y en 1954 dejaba de existir Carlos Saavedra Lamas, primer Nobel argentino por su actuación en lograr la paz del Chaco. Entre las noticias interesantes, y reconfortantes, del día está la creación del Consejo de Europa (1949): la Unión Europea empezaba a gatear.
¿Y el 4 de mayo? Parece increíble, pero esa fecha es de las más anodinas del calendario. Nace El País (1976), que divide los lectores de diarios de Madrid, y muere Josip Broz ´Tito´ (1980), desencadenando el proceso separatista de las repúblicas balcánicas, unidas artificialmente durante 35 años bajo el nombre de Federación Yugoslava.
Si alguien estuviera pensando en paralelismos, párese ahí: Bolivia tiene 183 años de vida y un sinnúmero de vínculos entre todas sus regiones. Entre las pocas noticias del día, me quedo con dos: la creación del Observatorio Astronómico de Greenwich (1675) que divide el este del oeste y la famosa Bula del papa Alejandro VI (1493) la cual, al dividir (¡y dale!) América entre Castilla y Portugal, contribuyó a que tengamos en nuestro continente rarezas como una exitosa petrolera estatal y un pentacampeón de fútbol.
En fin, sólo espero que esa fecha siga siendo insulsa (con ´s´), por lo menos un año más.
*Francesco Zaratti es físico.
Revolución: Estado descentralizado
Escribo una semana antes del 4 de mayo de este 2008, fecha fijada para aprobar en Referéndum del Estatuto Autonómico de Santa Cruz, todo parece indicar que se realizará, pero aunque no sucediera eso, entiendo que el camino de Bolivia esta marcado: es la vía hacia la descentralización del Estado,
Delegar poder
Periodistas de varios medios brasileños estuvieron en las últimas semanas en Bolivia intentando entender las razones que llevaron a una división tan marcada entre los bolivianos. Más allá de exponer las motivaciones de uno y otro lado, los reportajes expusieron cierta perplejidad ante las dificultades para superar la crisis.
¡No perdamos la fe...!
Todos estamos muy angustiados por el posible enfrentamiento entre hermanos, por la división a lo largo y ancho del territorio y por el desentendimiento en que nos encontramos.
Procacidad gubernamental
Lo menos que se puede decir es que el Gobierno se ha conducido desvergonzadamente con Santa Cruz. Ha tenido una actitud cínica y procaz, tratándola como al enemigo más peligroso.