La nacionalización de cuatro empresas petroleras y de Entel tendrán a mediano plazo un efecto “boomerang” político y económico contra el gobierno de Evo Morales, según analistas.
Las consecuencias se sentirán en el ya bajo flujo de inversiones externas petroleras y en la imagen de Morales, especialmente en Europa, a donde pertenecen varias firmas nacionalizadas.
En el caso de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), la italiana Telecom está forzada a traspasar todas sus acciones al Estado por un pago que se fijará en sesenta días.
“En el mediano plazo, o tal vez en el corto plazo, va ser un \'boomerang\' para el Gobierno”, opinó ayer la politóloga Jimena Costa, aunque haya medidas que, en el marco de la nacionalización, “sean razonables” como pagar por las acciones en lugar de confiscarlas. Para el analista Humberto Vacaflor, crítico del Gobierno en políticas energéticas, con las decisiones del jueves Bolivia aumentó ante la comunidad internacional su imagen de país “caótico y poco serio”, porque en tres años se han producido varias reformas al sector.
“Si eran pocas las inversiones petroleras que existían en el país hasta ayer (jueves 1 de mayo), ahora probablemente sean menos todavía, porque no habrá petroleras que quieran operar en Bolivia”, dijo. La Paz, EFE
Tres términos y sus significados
Raúl Rivadeneira, presidente de la Academia Boliviana de la Lengua, explicó los significados de tres términos utilizados con frecuencia.
Expropiación • Viene de ex y propiedad. Es quitarle la propiedad a alguien, quitar el dominio propietario de esa empresa. Un gobierno puede hacerlo por causas de utilidad pública.
Nacionalización • Proviene del verbo nacionalizar, que es poner algo bajo el régimen de una nación. En este caso, es hacer que un objeto o una propiedad pase a depender del Gobierno.
Confiscación • Significa penar o castigar con la privación de los bienes que son asumidos por el fisco y pasan al Estado. En el caso de la confiscación, no se paga una indemnización.