Fritzl fue acusado de violación y de exhibicionismo en los años 60 INTERROGANTE • A pesar de sus antecedentes penales, hallados por un periódico en las actas de la Policía, Josef no tuvo dificultades a la hora de adoptar a los tres hijos que tuvo con Elisabeth.
A LOS 16 AÑOS • Josef (dentro del círculo) posaba el año 1951 con sus compañeros de la Escuela de Deportes de Amstetten.
Josef Fritzl cometió varios delitos sexuales en los años 60, tal como recogen las actas de la Policía y la justicia encontradas por un diario austriaco. Según el rotativo regional del Oberösterreichischen Nachrichten (OÖN), la documentación revela que Fritzl fue arrestado por violar a una mujer, esto cuando ya figuraba en los archivos de las autoridades por otro intento de violación y un delito de exhibicionismo.
“Un informe anual de la Policía de Linz del año 1967, al que pudo acceder en exclusiva el OÖN, demuestra que Josef fue detenido ese año como agresor sexual”, señala el rotativo. “Desde hace días las autoridades de Baja Austria aseguran no saber nada de eventuales delitos penales pasados del sospechoso en el caso de incesto de Amstetten. Pero desde el miércoles es seguro que saben del caso de 1967”, añade.
El diario indica que “existe aún” un acta judicial sobre una violación de Fritzl a una mujer de la ciudad de Linz, capital del Estado federado de Alta Austria, en 1967, y recuerda que el OÖN publicó el martes una entrevista con la supuesta víctima. El delito ha prescrito, pero el acta se encontraba en el Archivo Regional, donde se guardan los documentos del Tribunal Regional, y allí quedan abiertos a todo el público por lo menos durante 50 años.
Según el periódico, el citado acta fue entregado a la Fiscalía de Sankt Pölten, encargada de las investigaciones sobre el peor caso de incesto conocido en Austria, pero ni el Archivo ni las autoridades han confirmado este hecho hasta ahora. “Estos hechos pasados y documentados tienen relevancia en el caso actual. Pero aún no sabemos lo que hay en los informes. Tenemos que estudiarlos atentamente”, ha señalado una fuente de Sankt Pölten.
Christine R., cuñada del acusado, declaró que Fritzl fue encarcelado a causa de una violación cometida el año 1969. “Yo tenía sólo 16 años cuando lo metieron en la cárcel. El delito me pareció repugnante, sobre todo porque ya entonces tenía cuatro hijos con mi hermana”, dijo.
La Policía austriaca trata de arrojar más luz sobre los 73 años de Fritzl, desenterrando casos que llevaban lustros olvidados y que sucedieron cerca de los lugares que el “monstruo de Amstetten” frecuentó. La Policía estudia la violación y asesinato en 1967 de Martina Posch, una adolescente de 17 años. Alguien abusó de ella junto al lago Monsee y después la mató. Los buzos de la Policía encontraron su cadáver desfigurado en sus profundidades. Fritzl tenía una posada justo a la orilla de aquel lago.
Aunque las autoridades locales afirman haber hecho todo “bien, de acuerdo con la ley”, muchos se preguntan cómo es posible que, dados los antecedentes penales de Fritzl, se le fue autorizada la adopción de tres de los hijos que el acusado tuvo con su hija, Elisabeth. Madrid, El País
¿Qué ocurre en la mente del pedófilo?
Según los sicólogos, el pedófilo (adulto sexualmente atraído por menores de edad) se muestra simpático al lado de un niño; disfruta de una capacidad de atracción que le permite ganarse su confianza sin necesidad, por lo general, de usar la fuerza.
Con los adultos, en cambio, el pedófilo se siente incómodo. Procura rodearse de niños a través del trabajo y el tiempo libre y casi todos son hombres. Algo funciona mal en la mente de los pedófilos. Justifican su conducta. Para convencerse de que actúan bien alteran, si les conviene, su pensamiento.
“Sufren distorsiones cognitivas. Se dicen a sí mismos que a los niños les gusta que les toquen, que no hay nada de malo en ello, que es otra forma de cariño”, reflexiona Santiago Redondo, profesor de Sicología y Criminología de la Universidad de Barcelona, en España.
Según diversos estudios, más de un 20 por ciento de las niñas y un 10 por ciento de los niños han sido víctimas de abusos. Y no hay tantos pedófilos; de hecho, numéricamente son pocos. La razón es que la mayoría de abusos se dan en casa y a manos de hombres que se interesan por los menores a raíz de alguna carencia. Madrid, El País