Josef Fritzl se encuentra aislado en el Centro Penitenciario de Sankt Pölten ante el riesgo de que otros presos lo linchen. Pero a diferencia del código de los presos, para quienes la violación de menores es uno de los delitos más graves, la ley en Austria prevé penas que son relativamente moderadas en estos casos.
Y es que si no hay suficientes pruebas para condenar a Fritzl a cadena perpetua por “homicidio por denegación de auxilio”, por la muerte de uno de los bebés nacidos en cautiverio como fruto del incesto con su hija Elisabeth, la pena de cárcel de Fritzl sería sólo de 15 años. Teóricamente podría incluso conseguir salir de la cárcel bajo libertad condicional tras siete años y medio.
Entre tanto, Fritzl se halla en prisión preventiva aislado del resto de los presos para preservar su integridad física. El director del centro penitenciario recordó que en Austria, al igual que en otros países, entre los presos rigen códigos propios donde los violadores de menores suelen sufrir ataques extremos. Viena, EFE