Iron Man vuela del cómic al cine con un superelenco Vanidoso y rebelde es el héroe que encarna Robert Downey Jr. El film, que marca el regreso de Gwyneth Paltrow, está en pantallas paceñas.
Vanidoso y rebelde es el héroe que encarna Robert Downey Jr. El film, que marca el regreso de Gwyneth Paltrow, está en pantallas paceñas.
La sobreexplotada fuente de inspiración del cómic prometía pasar factura a Iron Man, el superhéroe sin superpoderes que, sin embargo y con la ayuda del carisma crápula de Robert Downey Jr., se traduce en una maquinaria de entretenimiento.
En esta ocasión, el hálito de serie B que arrastra la adaptación de viñetas no ha atrapado a ningún distinguido director, pero Jon Favreau, sin ser el Tim Burton de Batman o el Ang Lee de Hulk consigue dar dignidad a su producto, que se exhibe ya en Bolivia como en todo el mundo.
Favreau acerca el héroe hasta la actualidad, traslada su germen de Vietnam a Afganistán y reflexiona, con levedad pero aún así se agradece, sobre la responsabilidad de los fabricantes de armas en los conflictos bélicos. Y así, sin personalidad pero con oficio y ayudado de un reparto en el que brilla un rehabilitado y seductor Robert Downey Jr., consigue llevar a buen puerto, carencias incluidas, a Iron Man.
Los toques de distinción del cómic original permanecen intactos: el héroe es fruto de un avance tecnológico, de la habilidad de hacerse a sí mismo y no de un don ni de un accidente y ello lo humaniza. Y es que el perfil sicológico de Tony Stark, el revés humano del hombre de hierro, es de los más atractivos de Marvel. No por su carácter taciturno, como sus hermanos murciélagos y arácnidos, sino por su egolatría y su vanidad.
Como pilares de balance están la bella Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y el villano (Jeff Bridges) en este Iron man que augura una secuela que agote la fascinación del héroe. Los Ángeles (EEUU), EFE
Downey, de preso a héroe
Adicción a las drogas, ingresos en prisión y temporadas en centros de rehabilitación fueron, durante años, la rutina de Robert Downey Jr., la misma que lo llevó a ser el actor idóneo para encarnar a Iron Man, el más rebelde de los superhéroes.
Gracias a Tony Stark, verdadera identidad de Iron Man, a quien Downey Jr. concede un “gran paralelismo” con su propia vida, el actor de 43 años y nominado al Oscar por Chaplin (1992) podrá expiar sus pecados y lograr la redención del público.
El regreso de Paltrow
Encarnando a Pepper Potts, la glamorosa secretaria de Iron Man, Gwyneth Paltrow regresa al cine, tras cuatro años en los que se dedicó a sus hijos Apple, de 4 años, y Moses, de 2. “Después que tuve a mi hijo, no podía adelgazar y me preguntaba: ¿Seré capaz de volver? ¿Y ellos, me recibirán?”, confesó a AP.
Paltrow, la actriz que ganó un Oscar por Shakespeare in Love y fue la chica de moda en los brazos de sus ex novios Brad Pitt y Ben Affleck, está de vuelta y cerca de un superhéroe.