Varias localidades de la Patagonia argentina mantenían ayer la “alerta meteorológica” ante la presencia de ceniza a raíz de la erupción del volcán chileno Chaitén, que produjo numerosos inconvenientes.
La alerta rige para distintas áreas de las provincias argentinas de Chubut, Neuquén, Río Negro y Santa Cruz debido a la reducción de visibilidad por la lluvia de ceniza volcánica que se registró el viernes, informó ayer el Servicio Meteorológico.
La dependencia no descartaba que anoche se registren lluvias que alivien la situación en las poblaciones afectadas, situadas del lado argentino de la cordillera de los Andes. De todas formas, la situación climática es mejor a la del viernes, explicó el gobernador de Chubut, Mario Das Neves.
Los pobladores afectados por la ceniza comenzaron a retirar el polvo acumulado en veredas y techos de sus casas para evitar que vuelva a dispersarse en el aire.
La lluvia de cenizas causó el viernes el cierre de escuelas, la reprogramación de vuelos, un incremento de las consultas en los centros de salud por irritaciones oculares y problemas respiratorios, y la distribución de mascarillas.
A causa de la inesperada erupción, ayer se terminó con la evacuación de la mitad de la población de Chaitén, un pequeño pueblo de 4.000 habitantes situado a 1.220 kilómetros al sur de Santiago y a 10 kilómetros del volcán del mismo nombre, de solamente 960 metros de altitud. Buenos Aires, EFE